El colecho (qué palabra tan fea…¿verdad?) es el acto de compartir la cama con los bebés o los niños. En realidad no existe en español esta palabra y está copiada del término inglés co-sleeping.

Junto con el tema de la comida, el sueño infantil es el que más preocupaciones da a los padres y es uno de los temas sobre los que se han escrito más libros.

La opinión sobre el colecho suele ser bastante extrema, o se defiende a ultranza o se estigmatiza a quien lo practica como si estuviera practicando magia negra.

Yo creo (y así lo he dicho varias veces), que cada uno en su casa duerme como quiere o puede. Habrá quien duerma perfectamente con los niños y habrá quien no pegará ojo en toda la noche, por lo que dormirá mejor si el niño duerme en su cama. Para mi, el colecho es una opción que se puede escoger o no, como elegir dormir con pijama o desnudo. Y desde luego, no pienso que sea un tema sobre el que nadie tenga que opinar (y cuando digo nadie, incluyo a pediatras, psicólogos infantiles, amigos, conocidos, desconocidos…).

Yo no quiero optar por una postura radical en defensa del colecho, como ya he dicho, cada uno debe encontrar la mejor forma de dormir en su casa. Pero sí quiero dar «otro punto de vista» diferente a lo que se suele escuchar, para que cada uno tome su propia decisión basada en su propia circunstancia, no en lo que se dice por la calle.

Opiniones de expertos

La psicóloga Rosa Jové, comentó en una reciente entrevista «Esta misma noche,el 87% de los niños y niñas del mundo han dormido acompañados. Y no sólo en países del tercer mundo, donde se da en un 100%, sino también del primer mundo. Japón tiene índices del 97%; Suecia, Dinamarca y Noruega, del 92%; Alemania, del 6o%…

Donde se practica menos es en aquellos países en los que la industria farmacéutica y de puericultura tiene más fuerza: la Europa mediterránea y Estados Unidos. ¿Por qué? Muy sencillo, si dormimos con nuestro hijo, no hace falta que compremos una cuna, ni que le pongamos chupete, ni que le demos biberón…. Aun así, en España, que es uno de los países en que se practica menos, se llega al 54%

Al fin y al cabo, SOMOS MAMÍFEROS y, por lo tanto, nos caracterizamos por tres elementos: mamamos leche de nuestras madres,dormimos juntos y nos desplazamos en manadas. No olvidemos que nuestro bebé es un mamífero”

Sobre los comentarios de Rosa Jové, me llama la atención que en los paises europeos más desarrollados que nosotros se practica mucho más el colecho y de forma más «normalizada» , quiero decir no estigmatizada ni en secreto…porque en España se practica mucho más de lo que se confiesa.

El doctor J. M. Paricio Talayero, Jefe de Servicio de Pediatría del Hospital Marina Alta de Denia y miembro del Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría, hizo hace unos años una revisión bibliográfica de los estudios científicos que habían estudiado el colecho y publicó un extenso trabajo en el que explicaba varios argumentos a favor del colecho:

Es una práctica ancestral muy extendida en los humanos,  con cifras entre el 5 y el 100, dándose las cifras más bajas en  Occidente desde los últimos 200 años, porque argumentan, sin pruebas, que una separación precoz de la madre favorecería una mayor autonomía del niño

– En zonas en las que el colecho está muy extendido (Japón, Hong- Kong, inmigrantes de Bangladesh en Londres), la Muerte Súbita del Lactante tiene muy escasa incidencia

Aumenta la independencia y mejora el desarrollo psicológico de los niños o no da ninguno de los pretendidos problemas conductuales o de personalidad

Mejora la estabilidad respiratoria, al oxigenación, la termorregulación o el aumento de temperatura, provoca despertares sincronizados con la madre, disminuye las fases profundas del sueño, y otros efectos fisiológicos sin que se sepa de algunos cual es su importancia

– Aumenta la prevalencia y duración de la Lactancia Materna y la producción de leche, y aumenta las horas de sueño de las madres que amamantan siendo todo ello discutible, pues hay trabajos a favor y otros en contra, argumentando los  primeros que como la Lactancia Materna protege de la Muerte Súbita, el colecho, indirectamente prevendría la Muerte Súbita. Aunque hay aún controversia acerca de si la Lactancia Materna protege de la Muerte Súbita, dados los beneficios comprobados de la Lactancia Materna, bastaría con que fuese cierta la relación entre Colecho y Lactancia Materna

Como conclusión, diré que el colecho me parece una muy buena forma de dar cariño y contacto extra a nuestros hijos; y además, a mi me ayuda a dar de mamar a mi bebé sin apenas despertarme, osea que, en mi casa nos encanta compartir cama!