Como todos los viernes, hoy respondemos vuestras consultas en el blog en la sección Los Viernes la psicóloga responde en Maternidad Continuum. Hoy le toca el turno a Mónica Álvarez.

monica_alvarezLicenciada en Psicología y especialista en terapia de pareja y familia. Diplomada en Nutrición y Dietética y con formación en Medicina Tradicional China, Kinesiología y Reiki.

Coautora de los libros “La cuna vacía, el doloroso proceso de perder un embarazo” (2009) y “Las voces olvidadas, pérdidas gestacionales tempranas” (2012). Autora de los blogs Duelo Gestacional y Perinatal (que cuenta además con una comunidad sobre duelo), Tu Coaching Nutricional (que también cuenta con una comunidad de apoyo) y El Hada de los Girasoles (con consejos para mejorar la salud financiera y emocional de la familia). Es socia fundadora de la Asociación Española de Psicología Perinatal.

Madre de cinco hijos, dos de los cuales regresaron tempranamente a la luz.

Consulta

Hola Pilar, me encanta tu blog, siempre te leo y me estás ayudando mucho en la crianza respetuosa que quiero para mis hijos.
Vi recientemente las colaboradoras que tienes y no puedo dejar pasar la oportunidad para preguntar una duda que tengo:
Estoy embarazada de 12 semanas y tengo un niño de 26 meses, mi consulta es porque noto un comportamiento que me preocupa en mi hijo. Se autoagrede, se da golpes en la cabeza y llora, le doy unos besos y se le pasa. Será que necesita cariño, atención? los tiene, lo estamos criando con apego, duerme conmigo, siempre tuvo todos los besos, brazos, teta todo lo que quiso y mas. Nunca le hemos pegado ni ha visto violencia de ningún tipo. No entiendo por que lo hace, a ver si me das un poco de luz en esto, no sé que hacer.
Muy agradecida desde ya a ti y a tus colaboradoras.
Un saludo

Respuesta

Hola!

Soy Mónica Álvarez quien contesta a tu consulta.

Las conductas en las que los niños se hacen daño son muy aparatosas, pueden ser potencialmente peligrosas y nos ponen a las madres en un estado de angustia que no es nada beneficioso para el tipo de respuesta que querríamos o deberíamos tener en momentos así..

Habría que hacer un estudio más profundo para saber por qué tu hijo manifiesta este tipo de conductas, qué finalidad tienen.

[pullquote]La violencia es una constante que sin darnos cuenta nos bombardea todos los días. Estamos tan acostumbrados a ver escenas violentas que a veces ni nos damos cuenta de que estamos ante una, pero el niño sí la capta y la anota en su pequeña mente[/pullquote]
Da igual que el niño no haya visto episodios violentos en casa. Ha podido ser en la calle, en un anuncio, en el telediario… La violencia es una constante que sin darnos cuenta nos bombardea todos los días. Estamos tan acostumbrados a ver escenas violentas que a veces ni nos damos cuenta de que estamos ante una, pero el niño sí la capta y la anota en su pequeña mente.  Un estudio determinó que por encima de las películas y series de acción, los videojuegos y los dibujos animados,  eran los telediarios los programas que mayor cantidad de violencia emitían, desde violencia directa, cuando muestran un atraco, una cogida al torero, una fila de cadáveres… hasta violencia soterrada que nos provoca igualmente ira al verlas, como cuando se habla de la crisis, la corrupción, el paro, la situación de desnutrición de los niños en España en pleno siglo XXI… A lo mejor para nosotros no ha sido una situación explícitamente violenta, pero si el niño así lo ha sentido, su mente ya la ha registrado como tal. Bueno, esto serían hipótesis, porque en realidad no sabemos qué ha podido pasar para desencadenar este modo de reaccionar.

Podemos seguir hipotetizando el hecho de que el niño sea consciente de tu embarazo y sienta celos. Esto puede ser perfectamente, pues ya empezaréis a hablar del bebé, a hacer planes… Aunque sólo estés de 2 meses, tu nuevo hijo ya está perfectamente asentado en la familia. Los niños captan todas estas situaciones.

Habría que estar atento a las interacciones del niño con otros familiares, pues puede recibir mensajes que vosotros nunca le daríais, pero que viniendo de otras personas mayores pueden ser perfectamente factibles como por ejemplo: «si te portas mal, cuando venga el hermanito le querremos a él y a ti no». Estas situaciones desgraciadamente se dan, y los padres se enteran si los niños son más mayores y están en condiciones de verbalizárselo a los padres.

Parece bastante evidente que, independientemente del tema que pueda haber de fondo, son un llamado de atención hacia los padres.

[pullquote]Parece bastante evidente que, independientemente del tema que pueda haber de fondo, son un llamado de atención hacia los padres. [/pullquote]

Como decía, son hipótesis. Podríamos hacer pasar horas pensado por qué el niño reacciona así ahora. Como seres racionales necesitamos tener un «por qué», pero la mayoría de las veces saber este por qué no nos da la solución del enigma.

Sin embargo, en terapia de familia decimos que suele ser más eficaz preguntar «para qué» ocurre determinado síntoma o conducta en el familia. Si descubres para qué tu hijo reacciona de esta manera, estarás a un paso más de obtener la solución.

Sería interesante que observaras en qué situaciones ocurren. Si hay un patrón que se repite o si se dan aleatoriamente.

[pullquote]Sería interesante que observaras en qué situaciones ocurren. Si hay un patrón que se repite o si se dan aleatoriamente[/pullquote]

En cualquier caso, estas conductas hay que pararlas, porque efectivamente, se pueden hacer daño.

Es importante explicarle que si necesita cualquier cosa, aunque ni él sepa exactamente qué es lo que necesita, puede pedirlo, sin tener que golpearse.

Puede pedir un abrazo, puede pedir besos, achuchones, mimos…

El hecho de que se calme con unos besos es muy buena señal. En psicología las llamadas conductas autodestructivas causan mucha alarma en los profesionales por lo que pueda haber de patología escondido detrás. Si costara calmarlo y repitiera la conducta una y otra vez, podríamos pensar en otro tipo de trastorno y sería necesario acudir a un especialista que hiciera una valoración en consulta.

[pullquote]Si como dices, se calma enseguida con besos y mimos, ahí tienes la solución para parar la conducta en cuanto se produce y evitar se haga daño. Los niños que tienen trastornos serios no suelen aceptar los cariños y la cercanía como una manera de frenarles. [/pullquote]

Si como dices, se calma enseguida con besos y mimos, ahí tienes la solución para parar la conducta en cuanto se produce y evitar se haga daño. Los niños que tienen trastornos serios no suelen aceptar los cariños y la cercanía como una manera de frenarles. La persona que esté con él tiene que tener una energía serena pero firme. Si tú te asustas o si reaccionas con violencia, por ejemplo, le estarás transmitiendo el mensaje contrario a lo que quieres transmitir: calma y serenidad.

Si el niño siente que no se le está haciendo tanto caso, puedes aprovechar para hacer diferentes actividades que puedan ayudarle a manifestar eso que le está preocupando. Dibujando, haciendo plastilina, leyendo un cuento y hablando después con él sobre ello, podéis lograr que el niño os cuente qué es eso que le enfada tanto. A lo mejor no lo hará de forma directa, pero podréis verlo a través de sus dibujos, a través de los cuentos que os pida que le contéis. A veces no será siquiera necesario que lo verbalice.

Bruno Bettelheim, psicoanalista discípulo de Freud y autor de “El psicoanálisis de los cuentos de hadas” explicaba que cuando un niño pide el mismo cuento una y otra vez es porque a través de ese cuento está solucionando algún tipo de conflicto interno que ni sabe verbalizar ni es consciente muchas veces de que existe, pero que se está procesando a través de esa historia contada una y otra vez. O vista una y otra vez en el DVD.

También, cuando esté calmado puedes llevarle a charlar sobre por qué se hace daño. Decirle que papá, mamá, los abuelitos… etc, le quieren mucho y no quieren que se haga daño. Y que en cualquier caso van a protegerlo para que no se haga daño. Y esto lo explico a continuación.

[pullquote]A veces los niños también demandan límites. Es una manera de decir «párame, necesito tus brazos, saber que eres más fuerte que yo»[/pullquote]

A veces los niños también demandan límites. Es una manera de decir «párame, necesito tus brazos, saber que eres más fuerte que yo». Un niño necesita cariño y apego positivo, pero también saber que sus padres son más fuertes que él, que van a estar ahí para todo lo bueno que necesite, pero también para evitar que haga daño, que se haga daño a sí mismo, que le hagan daño… Bruno Bettelheim documentó precisamente esta necesidad en su libro “La fortaleza vacía”, para un correcto desarrollo del yo infantil.

En resumen, yo recomendaría:

  • Parar las conductas autodestructivas en cuanto se presenten.
  • Realizar actividades que ayuden al niño a verbalizar o en cualquier caso a procesar aquello que le está preocupando que le lleva a autoagredirse.
  • Explicarle al niño que no queréis que se haga daño y que no  vais a permitir ni que otra persona le haga daño ni que sea él mismo quien se lo haga, tratando en lo posible de dialogar con él.
  • Que vea en vosotros un límite sereno,  firme y amoroso.

La mente del niño es sumamente compleja y muchas veces al adulto se nos hace complicado comprender qué es lo que pasa por su cabeza para darle lo que necesita en el momento justo.

Un niño precisa alimento, vestido, protección y presencia calmada, serena y amorosa. Y poco más.

Espero haberte respondido. Muchas gracias.

Mónica Álvarez
ElHadaDeLosGirasoles.com