historias_lactancia

Hoy quiero seguir publicando las historias de lactancia que mis fantásticas lectoras me siguen mandando. Si quieres que publique tu historia de lactancia en el blog sólo tienes que mandármela a maternidadcontinuum@gmail.com.

Os dejo con la historia de María (@madrealucinada):

Mi niño se llama Mario, nació el 14 de Febrero de 2011, fue un parto normal, muy emotivo, en cuanto nació me lo puse en la teta y se enganchó sin ninguna dificultad,  yo estaba muy contenta por esto, deseaba con todas mis fuerzas darle de mamar, mi madre siempre me contaba como yo estuve mamando casi 2 años y lo feliz que fue ella y era una ilusión para mi.

No tardó más de un día y medio en subirme la leche, las enfermeras venían a ver cómo iba y me felicitaban por lo bien que Mario lo estaba haciendo. Tuve grietas desde el principio, pero con la propia leche y con purelan me duraron sólo una semana.

Todo marchaba genial, Mario mamaba muy a menudo, a veces podían pasar sólo 30 minutos y otras veces hora y media o dos horas, mamaba a demanda, era un glotoncillo, cogía peso rápidamente.

A medida que fueron pasando los meses Mario empezó a mamar menos por las noches, a partir de entonces me tenía que levantar mínimo una vez por noche para sacarme la leche porque me despertaba repleta y me sacaba cerca de 250 de cada teta, esto me encantaba, la guardaba en unas bolsitas y la congelaba, llegue a juntar cerca de 8 litros de mi leche en el congelador.

Cuando Mario tenía 4 meses y medio tuve que incorporarme al trabajo, tuve la suerte de que mis padres pudieron quedarse con él, en el trabajo empecé a sacarme leche dos veces durante la semana, al poco tiempo el sacaleches no me estimulaba como lo hacía mi niño y empecé a sacarme sólo una vez y después ya no me salía nada con el sacaleches. Fue en ese momento cuando empecé a usar la leche que tenía congelada para que se la diera mi madre mientras estaba en el trabajo.

Cuando Mario cumplió 6 meses la pediatra me dijo que tenía que empezar a darle fruta y purés, en ese entonces yo no sabía mucho de este mundo de madres tan maravilloso y con el que he aprendido tanto y empecé a hacerlo.

Poco a poco, y de manera muy paulatina, mi bebe empezó a decir que no, que no quería más teta (no digo rechazar porque es una palabra que me pone muy triste), fue muy poco a poco, primero no quería a medio día después no quería por la tarde y después tampoco a la cena hasta que ya no quería nada. Yo estaba muy triste, incluso fui a hablar con la matrona y me dijo que no me preocupara, me dijo que lo había hecho bien y que hay niños que se destetan solos, y que lo bueno es que lo había hecho el sólo y que yo no había tenido ningún problema porque lo había hecho poco a poco, ella lo contaba como algo bueno y yo me sentía fatal.

Aunque tengo muy presente las palabras de la matrona cada vez que me acuerdo, no puedo evitar entristeceme y sobre todo sentirme culpable, muchas veces pienso que si hubiera empezado más tarde con los purés o se los hubiera ofrecido en menos cantidad (en realidad todo esto no lo se, son cosas que yo me digo) mi niño no hubiera dejado la teta tan pronto.

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Haber tenido esta experiencia con mi hijo que me unió tanto a él y que me hizo tan feliz, es una de las mejores cosas de mi vida.

[/pullquote]Lo que sí tengo claro y agradezco mucho es haber podido hacerlo, aunque durara poco.

Haber tenido esta experiencia con mi hijo que me unió tanto a él y que me hizo tan feliz, es una de las mejores cosas de mi vida.

Mario ahora es un niño de 3 años travieso y feliz,  estoy embarazada de nuevo y estoy deseando poder volver a dar de mamar y espero tener la suerte de que esta vez dure más tiempo.»

¡Muchas gracias María por esta historia tan tierna!

Si quieres leer los relatos de más de 50 madres lactantes entra aquí y lee el libro de mi amiga Mónica Salazar y si quieres contribuir con tu propia historia, escribe a maternidadcontinuum@gmail.com

 

Si quieres leer más historias aquí tienes las anteriores:

– La historia de Eva

– La historia de Sylvia

– La historia de Sandra

– La historia de Carlota

 – La historia de Conchi

– La historia de Carla Candia

– La historia de Ana

– La historia de Susana

– La historia de Isabel María

– la historia de Ana María

– La historia de Alexandra

– La historia de Carolina parte 1

– La historia de Carolina parte 2

– La historia de Ingrid

– La historia de Eva

– La historia de Irene

– La historia de Luci

– La historia de Noelia