Empoderarse, una palabra muy de moda últimamente que seguro has leído en muchos textos en las redes.

Segúnla Wikipedia, empoderamiento «se refiere al proceso por el cual se aumenta la fortaleza espiritual de los individuos y las comunidades, en temáticas tales como política, diario vivir y economía, para así impulsar cambios beneficiosos para el grupo en las situaciones en que viven. Generalmente implica, en el beneficiario, el desarrollo de una confianza en sus propias capacidades y acciones.»

Es decir, aumentar tu confianza en tu capacidad de acción y ser más fuerte emocionalmente y espiritualmente, lo que redunda en un beneficio no sólo para ti mismo sino para tu entorno (y por supuesto para tu familia).

Todas las madres queremos que nuestros hijos estén empoderados, que tengan confianza en sí mismos y una salud emocional sana. Queremos que consigan lo que deseen, que no tengan miedo de luchar y reclamar sus derechos, que sean justos y empáticos, etc.

¿Pero cómo se consigue eso? Pues yo creo que el primer paso es que nosotras, las madres, hagamos nuestro propio trabajo de empoderamiento porque el ejemplo es la mejor de las escuelas y si nosotras mismas dudamos de todo ¿cómo vamos a enseñarles a nuestros hijos a confiar en sí mismos?

Como yo no soy experta en estos temas y sólo hablo como madre, le he preguntado a Mónica Álvarez, psicóloga y creadora del programa «Déjate de cuentos» que es un interesante Programa online de Transformación y Empoderamiento Femenino basado en los cuentos de hadas tradicionales y modernos y esto es lo que me ha contado:

«Si nosotras no estamos empoderadas es poco probable que nuestros hijos lo estén. Los niños aprenden por imitación (el nombre técnico es “aprendizaje vicario”). De poco sirve que les digamos “haz esto”, “tienes que ser así”… si ellos no ven que nosotras lo hacemos. A veces, ocurre que las madres no estamos empoderadas (puede ser entre otras causas por estrés, desconocimiento, enfermedad mental en casos extremos) y tenemos la suerte de que tal vez la abuela, una tía, una profesora lo están, y les sirven de modelos a imitar. Sin embargo, el mejor modelo para ellos y para ellas somos nosotras. La persona que les va a servir de modelo, con quien mejor se van a identificar y con quien van a tener la mayor motivación para “copiarla” somos nosotras: su madre.»

Así que es importante que las mujeres (sobretodo si somos madres) hagamos lo posible por empoderarnos, ya no sólo por nosotras, sino por nuestros hijos y su futuro.

Una madre empoderada sirve de modelo para sus hijos que crecen empoderados Clic para tuitear

¿Y cómo hacemos nos empoderamos? porque no es algo que se consiga tomando la pastilla azul en lugar de la roja.

Según Mónica Alvarez debemos «investigar en el presente qué es lo que nos frena a nosotras para estar más empoderadas y trabajar esas áreas que potencien en nosotras autoestima y otros valores porque todo ayuda: nuestra historia personal, organización de las tareas, tiempo de descanso, tiempo de ocio, un trabajo que nos guste y ayude a crecer, rodearnos de personas que nos potencian, incluida nuestra pareja (muy importante), trabajar con tu pareja como si fuerais un equipo en el trabajo más importante que tenéis: el de ser padres, otras que a ti te sirvan para empoderarte y ser feliz, pedir ayuda profesional si ves que la necesitas, etc.»

Por tanto intentar ser felices en las áreas más importantes de nuestra vida (trabajo, familia, ocio…) es importante para poder empoderarnos como personas y como madres.

«Una vez que tú estás empoderada, tu hijo/a podrá tener un modelo perfecto en el que basarse para crecer y empoderarse» opina Mónica Álvarez.

Además, a la hora de criar niños empoderados y seguros de sí mismos debemos tener en cuenta que «es importante dedicarle tiempo exclusivo diario, demostrarle que él es importante para ti. Prestar atención y motivarle en aquellas cosas que le resulten interesantes, y por supuesto, en aquellas otras que tiene que hacer “porque sí” desde el cole. Nuestros hijos han de sentirse queridos, apoyados, necesarios, perfectos, lo mejor de nuestra vida» porque realmente son lo mejor de nuestra vida y a veces nos olvidamos de demostrarlo ¿no crees?

¿Te parece muy complicado de conseguir? ¿Estás empoderada y tus hijos pueden seguir tu modelo o todavía necesitas trabajar en eso? me encantará leer tus comentarios al respecto.

Y si quieres ampliar información sobre el programa de empoderamiento de Mónica puedes hacerlo aquí.