Respirar es imprescindible para nosotros porque necesitamos oxigenar nuestro cuerpo y al ser un acto involuntario, no nos fijamos demasiado por lo que puede que estemos haciendo algo que no sea correcto.

Lo fisiológico, según está diseñado nuesto cuerpo es respirar por la nariz. La nariz nos ayuda a limpiar el aire que entra, filtrarlo y humudificarlo para que llegue en correctas condiciones a nuestras vías respiratorias.

Sin embargo, muchas personas (sin darse cuenta) respiran habitualmente por la boca y este simple hecho puede tener consecuencias para la salud.



Yo misma, si me relajo y no soy consciente de lo que estoy haciendo, termino respirando siempre por la boca y lo hice durante años, hasta que me informé y fui consciente de que mi salud puede verse deteriorada por ese simple gesto.

La respiración bucal suele comenzar desde que somos bebés o muy pequeños, así que ese es el momento ideal para solucionarlo y evitar las posibles consecuencias que pueden ocurrir.

¿Por qué se produce la respiración bucal?

Según los expertos puede ocurrir por diversos motivos:

  • Vegetaciones
  • Amigdalas hipertróficas
  • Desviación del tabique
  • Pólipos
  • Sinusitis
  • Rinitis
  • Falta de tono muscular en la musculatura orofacial
  • Frenillo sublingual corto
  • Etc.

Muchas personas que repiran por la boca, nunca se han dado de cuenta de ello y pueden estar conviviendo con algunos problemas previos como una desviación del tabique o unos pólipos sin saberlo.

Si nos fijamos, hay algunos bebés que se duermen con la boca abierta. De hecho, la mayoría de las personas que respiran por la boca, lo hacen mientras duermen y es algo que me llama la atención.

He preguntado sobre esto a la Odontopediatra y asesora de lactancia Yaiza Cuba (más conocida como @dra_cuentadientes en las redes sociales) y su respuesta ha sido bien interesante:

«La pregunta sería,¿sólo abre la boca de noche?
La boca, en un momento de reposo (es decir en un momento en los que no está ejecutando ninguna de las funciones para las que está preparada que son: comer, hablar, sonreír -respirar no es ninguna de sus acciones-), debe estar cerrada, como lo están otros esfínteres mientras no realizan su función (como la vegija o el recto).

Entonces si diurnamente vemos que nuestro peque ya tiene tendencia a no cerrar su esfínter bucal (y babea mucho) es porque la musculatura de alrededor de la boca no está funcionando adecuadamente. Y de noche esto se agravará aún más.

A su vez, la boca abierta, además de representar una falta de correcta función y/o forma de los músculos, puede indicar que la lengua no esté cumpliendo esta función y comprometa el asentamiento de una respiración nasal.

Una de las causas principales de que la lengua no desarrolle adecuadamente el paladar y con ello no se instaure una respiración nasal exclusiva, es un frenillo corto en la lengua.»

¿Qué problemas puede dar la respiración por boca?

Muchos más de los que nos podemos imaginar.

Desde alergias e infecciones respiratorias (debido a la falta del filtro que supone la nariz), escoliosis y desviaciones de la columna vertebral (porque respirar así hace que se adopten malas posturas), hasta apneas del sueño, cefaleas, dolor muscular y falta de atención.

También tiene muchas consecuencias en los oídos (predisposición de otitis, acumulación de moco en las vías altas) y en el sueño (insomnio, cansancio crónico, ronquidos…).

Cuando la respiración por boca comienza en los primeros meses de la vida (que es lo habitual), las consecuencias pueden ser todavía peores según la doctora Yaiza Cuba:

  • Alteración de la forma y función de la boca y la nariz
  • Maloclusión dental
  • Mordida abierta
  • Paladar ojival
  • Labios poco funcionales (que cada vez pueden cerrar menos la boca empeorando todo)
  • Más caries y problemas de encías
  • Problemas de deglución
  • Problemas de pronunciación
  • Boca seca, labios agrietados, mal aliento…

«Por tanto, si la boca no se desarrolla de manera adecuada, las funciones para las que está preparada como hablar o comer se verán alteradas.

De cara a la masticación los niños con tendencia a boca abierta, «hacen bola» más fácilmente y se fatigan comiendo porque tienen que respirar y tragar a la vez por el mismo orificio es más difícil.

Y finalmente, dado que la boca no está hecha para respirar, el aire no se va a filtrar y afectará más a nuestra primera barrera en la boca serán las amígdalas (las anginas)» afirma la doctora Cuba.

¿Cómo lo resolvemos?

«En bebés y niños pequeños lo mejor es la prevención y para ello la lactancia materna juega un papel fundamental porque gracias a la flexibilidad única del pezón,la lengua se amolda sin problemas contra el paladar.

También hay que saber que el sellado de los labios es básico para extraer esa leche y por eso es tan importante analizar el agarre. Así pues,la lactancia materna es también la primera vacuna para prevenir problemas a nivel bucal» comenta la Odontopediatra Yaiza Cuba.

Cuando ya tenemos el problema instaurado el disgnóstico va a ser fundamental y según los expertos, el tratamiento se hace de manera interdisciplinar:

  • Otorrino
  • Logopeda
  • Odontopediatra
  • Ortodoncista
  • Fisioterapeuta

El colegio de higienistas de la Comunidad de Madrid publicó un documento con unos ejercicios de terapia-miofuncional que se puede probar (con seguimiento de los profesionales) para mejorar la situación.

Otros expertos recomiendan también ejercicios respiratorios y terapia con fisioterapia.

En lo que todos coinciden es que el disganótico precoz es fundamental y en abordar el problema desde diferentes puntos de vista para poder ayudar al paciente.

Me interesa leer tu experiencia ¿tu bebé respira por la boca? ¿alguien en tu familia lo hace? ¿estáis haciendo algo para cambiarlo?