Situación real vivida hace dos días entre mi hija Alejandra (2 años y medio) y una amiga de mi madre (unos 60).

Estábamos en la playa a las 6 de la tarde jugando, mi hija pequeña no había dormido siesta por lo que estaba cansada (no es de las niñas que se pasa la tarde llorando si no duerme, pero si tiene menos paciencia que cuando duerme sus horas).

Nos íbamos hacia la piscina y estábamos recogiendo cuando oigo lo siguiente:

– Amiga: Alejandra, dame un besito que te vas

– Alejandra: sin conestar se esconde detrás de mi

– Amiga: ¡dame un besito! (alzando la voz)

– Alejandra: se esconde más aún y dice en bajito «no quiero»

– Amiga: pues si no me das un beso voy a querer más a tu hermana que a tí

– Alejandra: saliendo de su escondite «vale!»

– Yo: carcajada sonora

En mi casa no obligamos a dar besos ni abrazos. Entendemos que mis hijas dan besos a quienes quieren y cuando quieren. Besar no debe ser una obligación.

Además, a mi no me gustaría recibir besos forzados, prefiero los besos sinceros y babosos de mis niñas.

¿Por qué no debemos obligar?

– Por respeto. Su cuerpo es suyo y los niños deben decidir cómo demostrar el afecto y a quién. Además, cada niño es un mundo y hay que resptar el carácter de cada uno. Hay niños más abiertos, otros más tímidos, algunos son más cariñosos que otros….y todos son igual de especiales y maravillosos.

– Porque a mi no me gustaría que me lo hicieran. Yo no hago lo que no me gustaría que me hicieran, es muy simple.

– Porque para ellos un beso es un beso. No olvidemos que los besos de los niños son demostraciones de afecto de verdad, no como los dos besos de saludo convencional de los adultos que no significan nada para nosotros. Cuando ellos te dan un beso, realmente te están dando un beso, para ellos es un acto de intimidad y no un acto social.

– Porque los niños pueden «saltarse» esas incomodidades sociales.

– Para evitar el abuso. Todos los expertos indican que los niños que son obligados a besar y abrazar en contra de su voluntad pueden ser más vulnerables a un abuso porque no están acostumbrados a decir NO a un contacto físico no deseado con un adulto.

“Cuando forzamos a los niños a someterse al afecto no deseado para evitar ofender a un familiar o lastimar los sentimientos de un amigo, les enseñamos que sus cuerpos en realidad no les pertenecen porque tienen que dejar a un lado sus propios sentimientos sobre lo que se siente bien para ellos”, dijo Irene van der Zande, cofundadora y directora ejecutiva de Kidpower Teenpower Fullpower International (Poder total de niños y adolescentes), una organización sin fines de lucro especializada en enseñar seguridad personal y prevención de la violencia.

¿Mi hijo querrá dar besos algún día?

Como madre de dos hijas he pasado por fases de todo tipo: besos a tutiplén, besos sólo a la familia, ni besos ni saludos a nadie, sólo besos cuando hay ganas….

En este tema de los besos, como en muchos otros de crianza, hay que tener paciencia y esperar.

Lo normal es que con la edad, los niños vayan viendo que nosotros saludamos con besos y empiecen a adaptarse a las normas sociales, con lo que acaben dando besos al saludar igual que nosotros.

Mientras tanto, mucha paciencia y ponerle humor al asunto con los adultos pesados que no entienden que no hay que obligar a un niño a dar un beso.

Personalmente nunca pido un beso a un niño. No quiero ponerle en la tesitura de sentirse mal por decirme que no o peor aún, hacer sentir mal a sus padres y que le obliguen.

Y algunos niños me besan igualmente….los que quieren, claro.