Mis hijas tienen una plancha de juguete que hace música. A Alejandra le vuelve loca la música, por lo que la plancha es uno de sus juguetes favoritos ¡le da besos y todo! Y además, la musiquilla suena durante 15 minutos, así que para ella es el jueguete perfecto, lo usa como música de fondo.

Pues el otro día estaba ella jugando con la planchita mientras yo terminaba la maleta (porque nos ibamos fuera el fin de semana) y cuando nos fuimos a comer, la plancha se quedó en el suelo en la habitación de la niña. No la recogí aunque lo pensé, pero es lo típico que dije «luego lo recojo». Bueno, hasta ahí bien.

Después de comer, subí a la peque y la dormí bastante rápido, por lo que aproveché su siesta para ultimar cosas del equipaje.

No hacía ni cinco minutos que había salido de la habitación de la niña cuando la oigo quejarse. Subí corriendo a su cuarto y entré muy rápido para dormirla con la intención de que no llegara a despertarse del todo, con tan mala suerte que le di un golpecito a la plancha del suelo y empezó a sonar la música.

15 eternos minutos de musica chillona mientras intentaba volver a dormir a Alejandra…se me han hecho larguísimos y me acordé de toda la familia de los juguetes Mattel 🙂

Ese día tuve suerte y a pesar de las repetitivas canciones de la planchita la niña se volvió a dormir, pero no sabéis la de veces que me arrepentí que no haberla recogido del suelo.

¿os ha pasado alguna vez? ¿un error tonto que te puede fastidiar el día?