Hace unos años nadie sabia lo que era la fiesta de Halloween, ni lo que significaba el juego de palabras «Truco o Trato», ni se ponían calabazas en las tiendas, ni nadie se disfrazaba para dar miedo el día 31 de octubre.

Hace unos años el día 31 de octubre sólo era especial porque al día siguiente era fiesta (por ser el 1 de noviembre y la fiesta de Todos los Santos) y no había cole.

Hace unos años, era casi obligado ver la obra de Don Juan Tenorio en la tele o en el teatro en estas fechas.

En mi casa, cuando yo era pequeña, lo que se celebraba (y se sigue celebrando) es el 1 de noviembre, con comida familiar, visita a mis abuelos en el cementerio (sin ningún drama..más bien es un momento alegre donde todos nos acordamos de anécdotas cariñosas de mis yayos) y café con torrijas para terminar la tarde.

Ahora, con dos niñas pequeñas en casa, además del día de Todos los Santos, celebramos Halloween y lo hacemos por todo lo alto 🙂

Resulta que a mi hija mayor hay dos cosas que le gustan por encima de todo: disfrazarse y dar sustos, así que como podéis imaginar, la fiesta de Halloween con sus disfraces de brujas y vampiros es la fiesta favorita de mi hija con mucha diferencia. Le gusta más incluso que la navidad.

Así que ya tenemos su disfraz (un mix ente bruja y vampiro 🙂 ), sus pinturas de cara y de pelo, las chuches para el día en cuestión, hemos pasado el fin de semana decorando la casa con dibujos de calabazas, fantasmas, brujas, gatos negros, calaveras, etc. todo lo necesario para que este Halloween sea un día estupendo y pasarlo de «miedo».

Ahora sólo nos queda esperar a que llegue el día D. Ese día nos difrazaremos y recorreremos la urbanización recogiendo chucherías. Nos reiremos mucho dando sustos, veremos la película favorita de mi hija (Pesadilla antes de Navidad) y acabaremos cansados pero muy contentos, como todos los años.

Ya nos queda poco para Halloween…¿y vosotros cómo lo celebráis?

¡Feliz Halloween a todos!