Ayer fue el cumpleaños de mi niña pequeñita, tres años ha cumplido y yo no se cómo ha pasado tan rápido el tiempo! Ella ha cumplido tres años de vida y yo tres años de mamá lactante 🙂

Recuerdo cuando escribí sobre su parto, sobre el primer mes de lactancia y sobre los primeros seis meses…mis sentimientos enormes, el sentirme poderosa por alimentar a mi bebé sólo con mi leche, la unión indescriptible que se vive en esos momentos…hace mucho tiempo ya de eso y parece que fue ayer.

Siempre supe que quería amamantarla al igual que a su hermana, pero nunca pensé durante cuanto tiempo. Con su hermana, la lactancia se acabó demasiado pronto y si había pensado que esta vez durara más, pero no me había puesto ni fechas ni límites.

Cada vez que alguien me preguntaba ¿hasta cuándo le vas a dar el pecho? ( y han sido muchas, muchas veces jeje) siempre decía «no lo sé, hasta que nos cansemos». La gente se reía pensando que era una broma, pero no, es que era así, no tenía pensado cuánto duraría mi lactancia.

Y llegamos al año y seguimos…y llegamos a los dos años y seguimos…y ahora hemos llegado a los tres años y ¡estamos encantadas! Aunque cada vez veo más cerca el final porque mi hija hace mucho tiempo que toma muy poco (sólo para dormir) y a veces ya me dice que cuando se haga más mayor no tomará teta.

Pero mientras tanto todas las noches tenemos nuestro momento especial en el que toma un poco y después las abraza y me dice «ayyy cuánto quiero a las tetas mamá» y yo me río por fuera y me derrito por dentro.

Así que ya hemos cumplido tres años de teta! Nunca imaginé que llegaría tan lejos, teniendo en cuenta que soy la primera mujer de mi familia que ha conseguido dar el pecho con éxito, creo que no está nada mal ¿no?