Todos los niños piensan que su mamá es la mas guapa del mundo…al menos mientras son pequeñitos, porque luego crecen y sus ojos empiezan a ver la realidad y el día que menos te lo esperas te sueltan «mami tú serias guapa si no fuera por las arrugas» ¡toma planchazo!

Y es que, aunque hay algunas mamás que parecen salidas de un anuncio de familias felices, la mayoría tenemos muy poco tiempo para arreglarnos y si encima eres que como yo, que antes de ser madre tampoco perdía demasiado tiempo pintándome el ojo, el nivel de desastre llega ya a límites insospechados.


En mi caso me pasan algunas cosas que dificultan la tarea:

– Cuando salgo a mirar ropa, siempre acabo en la sección de niñas y normalmente no me compro nada (aunque a mis hijas les cojo cosas monísimas)

– Como no me gusto mucho en el espejo no me miro mucho (con lo que es peor, porque no me veo los pelos de loca)

– Siempre hay algo «más importante» que hacer antes de plancharme el pelo, maquillarme, etc.

– Me encargo de vestir a las niñas, de sus zapatos, las peino…y yo me arreglo corriendo para no llegar tarde!

– Necesito estar cómoda para jugar con ellas o para ir al parque, así que al final acabo casi siempre con vaqueros y zapatillas de deporte

– etc…(porque seguro que se me olvida algo)

Pero la imagen es importante

Hace un par de meses hice un Taller online con Nohemi Hervada (del blog Mimos y Teta) en el que se hablaba de la importancia de la imagen.

Ella nos explicaba que muchas mamás consideran frívolo el hecho de ponerse guapas o cuidarse porque la crianza es más importante que todo eso y aunque es cierto, si miramos de cerca el resto de áreas de nuestra vida, nos damos cuenta de que la imagen sí nos importa. Decoramos nuestra casa con cuadros, cortinas y lámparas; vestimos a nuestros hijos con ropa bonita y los ponemos guapos; envolvemos los regalos para que estén más bonitos…¿y por qué no podemos hacerlo con nosotras mismas?

Esta comparación me parece muy acertada porque lo cierto es que la imagen nos importa, no podemos negarlo, así que ¿por qué no hacer algo?

Nunca es tarde para hacer algo

No digo que tengamos que maquillarnos como puertas todos los días para ir a buscar a los niños al colegio, pero si podemos intentar vernos mejor con algunos detalles.

En mi caso, sigo necesitando vaqueros y zapatillas para estar cómoda, pero hay algunos cambios que estoy implementando:

– Hacer deporte todos o casi todos los días. Yo me estoy aficionando a correr (y no soy la única porque hay bastantes mamás blogueras runners)

– Plancharme el pelo. Es increible cómo cambio cuando voy peinada…¡parezco otra! y es que me he dado cuenta de que el pelo es lo más importante para verte guapa, puedes ir en chándal pero peinada de peluquería y te ves genial!

– Ponerme rimmel. ¡Si, si! estáis leyendo bien…sé que las amigas de mi vida 1.0 estarán alucinando con esto, pero si, me he comprado una máscara de pestañas y la uso 🙂

¿Y vosotras mamis? ¿os sentís las mamás más guapas del mundo?