Ayer se celebró el día de la mujer trabajadora.

Hace años (no tantos) las mujeres no podían viajar solas, ni abrir una cuenta en el banco sin la autorización de sus maridos, cuando se casaban debían dejar de trabajar (si es que estaban trabajando) y su mayor aspiración en la vida era poder encontrar un buen marido, casarse, tener hijos y cuidar de su marido y sus niños.

Hoy la vida es distinta, no le encuentro demasiada utilidad a la celebración de un día como este y de hecho, no me parece tan «excepcional» que las mujeres trabajen. Por este motivo no entiendo muy bien que necesiten (necesitemos) un día para celebrarlo.

Por un lado, entre las mujeres de mi generación, la rara es la que no trabaja y por otro lado, no me gustan las discriminaciones positivas, que son discriminaciones al fin y al cabo y desunen en lugar de unir.

En el momento actual, no sé si debemos celebrar un día de la mujera trabajadora. Eso está más que conseguido.Ahora debemos dar un paso más, debemos olvidar ese discurso anticuado y empezar a ver la realidad.

En mi opinión, las mujeres debemos de intentar imitar a los hombres. Ya está chicas, ya hemos demostrado que podemos trabajar, que podemos hacerlo incluso mejor que ellos a veces, que podemos tener trabajos de responsabilidad, que podemos llevar trajes de chaqueta de tipo masculino, que podemos vivir corriendo y estresados como ellos…hasta que podemos morir de infarto (igual que los hombres).

Ahora se debe luchar por otras cosas:

– Porque las mujeres sean libres para decidir sobre su vida y sobre su maternidad. No pretendo que sea obligado quedarse en casa a cuidar de los hijos como antaño, pero tampoco me parece bien que sea «casi obligado» volver al trabajo a los cuatro meses de dar a luz como si nada. Cada mujer debe ser libre de vivir su vida y su maternidad como desee sin ser criticada ni presionada.

– Porque las mujeres sean valoradas y respetadas al mismo nivel que los hombres. A día de hoy, las mujeres cobran menos sueldo desempeñando el mismo puesto de trabajo que un hombre. Esto es así y yo no lo puedo entender.

– Porque las familias compartan la responsabilidad familiar. ¿qué hay de malo es que un hombre se quede en casa con su hijo enfermo? ¿por qué parece que las reducciones de jornada son exclusivas de las mujeres? ¿Por qué las revisiones del pediatra y las reuniones del colegio son sólo para las madres?

Y ¿cómo se consigue todo esto? con educación.

Dejemos que pensar que las niñas deben jugar con muñecas, vestir de rosa y se princesas.

Dejemos de pensar que los niños deben jugar al fútbol, con camiones y no deben llorar.

Dejemos que los niños vean que su papá les lleva al parque y juega con ellos.

Dejemos que los niños vean que su mamá también tiene vida propia.

Dejemos de criticar a otras madres: la que trabaja porque trabaja, la que no trabaja porque no lo hace, la que da el pecho, la que no, la que lleva a los niños como un pincel, la que les deja mancharse…¿no es agotador?

Seamos más naturales, no demos las cosas por sentadas y no inculquemos unos roles tan rígidos a los niños.

¿Y vosotros tenéis alguna idea de cómo mejorar en este tema?