Hace algunos días se publicaba en la prensa española una terrible noticia «El maltrato a los niños ha aumentado un 13% en un año» según los datos recogidos por la Fundación ANAR (Ayuda a Niños y Adolescentes en Riesgo) que atendió 1.778 casos de maltrato de gran violencia contra niños y adolescentes durante el año 2012.

Benjamín Ballesteros (Director de Programas de ANAR) ha comentado que lo más dramático de estos datos es que » las personas que deberían proteger y cuidar de los niños, sean precisamente quienes les están agrediendo» y yo estoy totalmente de acuerdo. ¿Cómo puede protegerse un niño si convive con sus maltratadores?

Y por otra parte, según Ballesteros «la inmensa mayoría de los niños no le han contado a nadie su situación, porque sienten que nadie les cree». «Esto provoca que el menor tenga la sensación de que nadie le apoya y que nadie le cree, se le revictimiza, aprende a guardar silencio y lo que es peor, aprende a justificar esa violencia y tolerarla para el día de mañana reproducirla».

Según parece, muchas personas opinan que el gran aumento responde  a la crisis y el estado de ansiedad de las personas con problemas económicos, que al final acaban pagándolo con los niños.

En mi opinión estos datos dejan claras algunas cosas:

– Los niños se llevan la peor parte de la crisis porque además de sufrir los recortes y los problemas económicos de su familia deben cargar con la ira de sus padres

– «El cachete a tiempo» está menos justificado que nunca y su efectividad no se sostiene en absoluto. Cuando se traspasa la barrera y se da un golpe, el siguiente cuesta menos y menos…

– Los cachetes no sirven para modificar un comportamiento, en realidad sirven para liberar la ira del adulto que utilizan al niño como sparring o saco de boxeo

– Si seguimos justificando el cachete, cada año aumentarán los casos atendidos por ANAR

– Si no protegemos a los niños maltratados, serán los próximos maltratadores

– Necesitamos con urgencia un Ley Integral contra la Violencia Infantil igual que tenemos una contra la violencia de género

Artículos como el de hoy, me dejan un sabor de boca horrible…

Porque no se pega 🙁