amamantando¿Alguna vez te has planteado esta pregunta? No se si lo habrás hecho, pero es bastante interesante saber qué sienten las madres cuando dan el pecho la primera vez. Ese momento en el que te pones a un bebé…¡a tú bebé! en tu pecho y notas cómo empieza a mamar.

Supongo que en otra sociedad en la que «lo normal» sea amamantar, no se plantearán estas cosas. Pero en occidente, donde es más habitual ver un bebé tomando un biberón que un pecho y donde las historias de fracaso nos persiguen (no olvidemos el dato…más del 80% de las mujeres embarazadas quieren amamantar y a los 3 meses sólo el 30% sigue amamantando), se me ocurre pensar en lo que siente la madre: ¿miedo? ¿nervios? ¿amor? ¿extrañeza? ¿dolor?




Un día surgió esta pregunta en el Foro privado de la Comunidad Maternidad Continuum y decidí hacer un pco de investigación porque conozco casos de sentimientos de amor infinito, otros de extrañeza, otros de dolor (que no permite sentir nada emocional…sólo dolor), otros de nervios…

Igual que no hay dos mujeres iguales, no hay dos lactancias iguales, así que utilicé la magia de las redes sociales y lancé esa pregunta ¿Qué sentiste la primera vez que diste el pecho? Y estas son las respuestas que recibí:

La experiencia de las madres

– Teresa Plana: Tensión! Pero recuerdo que cuando mamaba me aliviaba mucho el dolor de la cesárea.

– Barbara pastor: Emoción! Plenitud! Alegría! Acababa de nacer! Fue en el paritorio!

– Aranzazu Pomares: nervios! por no saber como funcionaba pero tuve a una enfermera del hospital que aunque un poco seca, me ayudó un montón. eso si, cuando sientes que tu bebé se tranquiliza a la teta… sientes la leche que fluye… ah! eso es impagable

– María Montero: Yo igual q Aranzazu,nervios por no saber hacerlo bien pero emoción porque parecía funcionar y la niña estaba tranquila

– Paula Birolla: Nervios, aunque él se prendió solito y super bien. La mia fue en la segunda, la primera duró 2 meses y, lamentablemente, no la recuerdo.

– Graciela Pérez: Nervios y emoción

-Verónica Martos: Nervios y miedo q de no hacerlo bien de no tener subida de leche y un cúmulo de incertidumbres q derivaron en una lactancia muy cortita …por eso mi envidia sana a esas mamás q tienen a sus bebes prendidos al pecho….

– Nayeli herrera: Todo a la vez

– Esther Jimenez: Alivio por tenerla en brazos, pues nos separaron 3 largas horas :(( aun hoy me atormenta eso… Y alivio también por ver que se cogía bien

– Angeles Vallejos: Feliz y plena de tenerla entre mis brazos al fin…. Verán, mi pequeña fue sietemesina, y no tenia reflejo de succión ni tampoco podía tragar; y sumado a esto pasaron 12 hs desde su nacimiento cuando me dejaron verla, y pasaron unos días antes de empezar a intentar ponerla a la teta. Así fue que mi primera leche tuve que extraerla yo misma para que se la pasaran por sonda.. Luego con masajes en sus mejillas y garganta empezamos a ayudarla de a poco a que se agarrara. No tienen idea del amor, la felicidad y Todas esas sensaciones indescriptibles cuando finalmente comenzó a mamar.. :,)…. nada se le compara

– Aurora Montero: Muchísima ilusión!!!!!!

– Ada Carolina: Nervios, pues no sabía si efectivamente tendría leche, si él sabría mamar y si me dolería (me habían asustado con diversas historias), pero, una vez que se «agarró» me tranquilicé, porque es seco pal pecho jajaja, nunca me dolió y hoy aún mama (1,5 años).

– Elena Sanchis: satisfacción,fue lo primero que hice y estaba esperando como loca. es lo mejor del mundo!

– Lily Yuste: satisfacción llena, completa, de subidón ….

– Millie Lorenzo: Esa primera vez me ponía nerviosa y ansiosa, por que antes no había tanta información y los talleres de lactancia como ahora. Eso sí, NOOOOO me arrepiento de haberlo lactado durante sus 7 años…..fue algo muy especial.

Mi propia experiencia

Con mi primera hija se juntaron los sentimientos de nervios con los de un amor que no me cabía en el pecho. La notaba mamando de mi pecho y ¡casi no podría creerlo!!! era una sensación preciosa, muy animal (recuerdo que no paraba de oler a mi hija jaja como los perros) y muy íntima.

Ninguna mujer de mi familia ha sido capaz de conseguir una lactancia desde hace tres generaciones (porque en teoría «no tenemos leche») por lo que los nervios y la presión eran enormes! Yo estaba decidida a conseguirlo y muy confiada, pero igualmente en ese momento me puse nerviosa.

Con mi segunda hija ya no tuve nervios, estaba confiada y disfruté más de la sensación de amor animal sin estar nerviosa ni presionada por si todo iba a ir bien, porque sabía que todo iba a ir bien.

Resumiendo

Los nervios y el miedo a que algo no vaya bien son los sentimientos más habituales entre las madres.

Miedo que empaña un momento mágico que todas las mujeres deberíamos guardar en nuestra memoria porque ¡es maravilloso! El momento en el que nuestros primer hijo nace de nuestro vientre y lo ponemos en nuestro pecho.

Ese momento de reconocimiento en el que ves que se calma inmediatamente con tu pecho y que se alimenta de tí no debería ir acompañado de miedo ¿no crees?

La opinión de la Experta

carolina_AguileraPara entender mucho mejor de lo que estamos hablando he querido incorporar la voz de una experta. Le he preguntado a Carolina Aguilera, Licenciada en Psicología y especializada en Psicología Infantil y Psicología Jurídica que tiene su consulta en Gijón y que publica artículos muy interesantes en su blog. Para contactar con ella, puedes hacerlo aquí.

1. Desde tu punto de vista como profesional ¿cuál crees que es la sensación principal de una mujer que da el pecho por primera vez? ¿qué te cuentan tus pacientes?

Hola Pilar, un placer acompañarte aquí hoy. Pues yo diría que tiene que ver con las expectativas creadas en torno a la maternidad, con cómo se viva el embarazo y con cómo se produzca el parto. Cuando una mujer se enfrenta a la lactancia materna es muy habitual que  haya pasado por una  sucesión de acontecimientos muy estresantes que pueden hacer que lo sienta así, como que se “enfrenta” a la lactancia.

[pullquote]El sentimiento más presente son los nervios, la presión por hacerlo bien, porque el bebé se agarre bien, y por ser capaz de alimentarle sin que pierda peso.[/pullquote]

El sentimiento más presente son los nervios, la presión por hacerlo bien, porque el bebé se agarre bien, y por ser capaz de alimentarle sin que pierda peso. Como sabemos, existen una multitud de mitos en relación a la lactancia materna que en la mayoría de los casos la entorpecen y en muchos casos la hacen fracasar, con el consiguiente sentimiento de culpa para las mamás. Algo que puede ocasionar pequeñas rupturas en el sistema de apego de la madre y su bebé.

2. Por lo que yo veo en las madres a las que asesoro, los nervios y la inseguridad son las emociones predominantes ¿por qué crees que ocurre esto?

Porque nos hemos desconectado de nuestra propia naturaleza, porque hemos dejado de escuchar nuestros instintos en una sociedad donde no hay tiempo para eso. Hemos dejado de confiar en nuestros cuerpos, en nosotras mismas. Y a esto hay que añadirle la falta de modelos y experiencia previa, cuando una mujer se convierte en mamá y tiene a su bebé en brazos, en muchas ocasiones es la primera vez que sostiene a uno.

[pullquote]la gente de su alrededor intenta ayudar, dándole opiniones de lo que cada una llevó a cabo con sus propios hijos e hijas. Provocando en la mujer una saturación de información, muchas veces contradictoria entre sí[/pullquote]

Además, la gente de su alrededor intenta ayudar, dándole opiniones de lo que cada una llevó a cabo con sus propios hijos e hijas. Provocando en la mujer una saturación de información, muchas veces contradictoria entre sí, que repercute en  ella causándole una sensación de inseguridad al carecer de unas pautas concretas que seguir.

A esto tenemos que añadirle la perspectiva conductista que impera en nuestra sociedad en relación a la crianza. Desde la cual se utilizan métodos de adiestramiento que obvian las necesidades evolutivas de los niños y niñas. Lo cual también confunde mucho a las mamás, puesto que por una parte su instinto les indica lo que deben hacer y por otra la sociedad les presiona para que, en muchos casos, hagan lo contrario “por el bien del bebé”. Lo cual también les carga de inseguridad como es natural.

3. También hay un porcentaje de mujeres (pequeño, es cierto) que afirma que dar el pecho por primera vez les producía «asco» ¿cuál puede ser el motivo de esta sensación tan desagradable con algo que es tan bonito y tierno?

El apego entre el bebé y su cuidador primario (en la mayoría de los casos su madre) es la interacción mutua más potente e increíble que existe. El problema que tenemos es que este apego se ve influenciado directamente por la historia vital de su cuidador. En muchos casos esta historia puede estar teñida de malos tratos físicos o psicológicos, sexuales, negligencias, abandonos, etc.

Durante el puerperio pueden aparecer recuerdos, reexperimentaciones de traumas infantiles,  lo cual dificulta enormemente la instauración y el vínculo materno filial. En casos en los que amamantar les provocaba mucho asco y rechazo a algunas mujeres hemos encontrado detrás abusos sexuales en su infancia.

[pullquote]En casos en los que amamantar les provocaba mucho asco y rechazo a algunas mujeres hemos encontrado detrás abusos sexuales en su infancia.[/pullquote]

En otros casos, donde no es tan fuerte la sensación de asco, sino que muestran incomodidad y cierto grado de rechazo, puede deberse a que las presiones culturales, desde donde se concibe a la mujer y a sus pechos como fuente de placer sexual para los hombres, les han hecho mella, incluso llegando a negar su propia naturaleza mamífera.

Otras mujeres no se sienten cómodas con la lactancia por verse demasiado “atadas” a sus bebés, es la primera vez en sus vidas que alguien depende de ellas de manera absoluta. Esto provoca miedo en muchos casos, y puede generar un sentimiento de rechazo por verse a sí mismas incapaces de ocuparse de manera incondicional con sus bebés. Esto suele ir relacionado a si en sus propias infancias sus necesidades no han estado cubiertas pueden no saber cómo actuar, pueden sentirse desbordadas porque carecen de modelos tanto internos, de su propia infancia, como externos.

[pullquote]El gran acto de valentía pasa por revisar tu propia infancia de manera consciente para poder afrontar los posibles traumas te hará libre para poder criar de una manera más sana[/pullquote]

La propia historia infantil y los modelos de crianza que se tengan interiorizados van a determinar el apego que desarrolles con tu bebé. El gran acto de valentía pasa por revisar tu propia infancia de manera consciente para poder afrontar los posibles traumas así como las necesidades emocionales insatisfechas lo cual te hará libre para poder criar de una manera más sana, y por lo tanto más segura.

Ahora sólo faltas tú ¿Qué sentiste la primera vez que diste el pecho a tu bebé y qué crees que sienten el resto de madres? ¡Comenta sin miedo!