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Recuerdo cuando mi hija mayor era un bebé y lloraba muchísimo. Ella tenía cólicos muy fuertes y yo lo pasaba fatal intentando calmarla. A veces lo lograba, pero muchas veces me era imposible, así que al menos la tenía en brazos y la acompañaba en su llanto.

Muchos me decían que no la cogiera tanto en brazos porque la iba a malcriar.

Después, al cabo de varios meses de intentar «cumplir con las expectativas externas» al ponerla a dormir en su cuna en su habitación y después también de hacer miles de kilómetros por el pasillo de mi casa, decidí dormir con mi hija para mejorar nuestras noches. Como puedes imaginar, los despertares mejoraron en seguida y mis desvelos también.

Muchos me dijeron que nunca la sacaría de mi cama si dormía con ella.

Además, mi hija comía poquito. Su cuerpo no necesitaba tanta cantidad de comida como otros niños, así que ella comía más o menos la mitad de comida que sus compañeros del colegio. Ella estaba sana y fuerte, simplemente no necesitaba más comida, así que yo no la obligaba a comer la misma cantidad que los otros niños.

Muchos me dijeron que los niños no saben lo que tienen que comer y que hay que obligarlos para que estén sanos. Me dijeron que mi hija no comía para tomarme el pelo y que si no la obligaba se podía poner enferma.

Con el paso del tiempo mi hija dejó de estar en mis brazos, se fue a dormir sola y empezó a comer mucha más cantidad de comida, pero yo no hice nada….simplemente pasó el tiempo y cambiaron sus necesidades.

Todas aquellas personas que antes me criticaban ahora se callan (o piensan que tengo suerte), porque el tiempo ha puesto las cosas en su sitio.

¿Sabes? la semana pasada mi hija estuvo de viaje con su colegio y se fue más feliz que una perdiz. Algunos amigos suyos no pudieron dormir separados de sus familias, otros se sentían tristes por la añoranza y ella, aunque nos echó de menos, lo disfrutó como una loca y no tuvo ningún problema a pesar de haber dormido acompañada durante muchos años.

El tiempo pone las cosas en su sitio.

Hoy lunes 6 de octubre, empieza mi curso en La Escuela de Mamá «Sobrevivir a las Críticas a la Crianza» y es una de las cosas que quiero que mis alumnas entiendan sobre todas las cosas: «El tiempo pone las cosas en su sitio, si somos capaces de esperar«.

Si te apetece ver un pequeño extracto de uno de los vídeos del curso te invito a cotillear:

Y si te apetece ver la entrevista que me hizo Rebeca López el pasado jueves sobre estos temas de las críticas a la crianza, también te invito a cotillear:

Y si te apetece aprender a gestionar las críticas que recibes y quieres que yo te ayude no dejes pasar el curso Sobrevivir a las Críticas a la Crianza.
Y ahora es tu turno ¿tú crees que el tiempo pone las cosas en su sitio?