Últimamente y cada vez más a menudo veo ofertas de clases extraescolares para bebés y niños muy pequeños (menores de tres años), asimismo escucho a padres que buscan actividades para que sus hijos hagan después del cole con niños chiquitines que difícilmente pueden tener claras sus prioridades y sus gustos en este sentido.

Esto me ha hecho reflexionar y preguntarme ¿cuándo deberían empezar los niños a hacer extraescolares? ¿es mejor hacerlas o no? ¿qué tipo de extraescolares son mejores? ¿es preciso hacer extraescolares «académicas» (tipo inglés o similar)? ¿ a qué edad deberíamos empezar a hablar de extraescolares?

Mi opinión y en eso he basado mi crianza, es que fuera del colegio el tiempo de mis hijas es suyo y de nuestra familia, así que me parece evidente que su opinión es la más importante a tener en cuenta en este aspecto.

Sin embargo veo a mi alrededor padres preocupados por cómo llenar las tardes de sus hijos, por completar su curriculum para que en el futuro tengan más oportunidades laborales y cosas por el estilo y la verdad es que no lo entiendo.

Dejando a un lado las necesidades logísticas, que desgraciadamente muchas familias tienen, pienso que los niños deberían poder escoger ¿qué extraescolar quieren hacer? ¿cuándo empezar? ¿cuándo dejarlo? (eso de tener que aguantar todo el curso porque sí, no va conmigo) y sobretodo que sean cosas que les diviertan, porque para estudiar ya tienen el colegio.

Es por esto que mi hijas mayor quiso empezar desde bien pequeña con natación y ha hecho un montón de extraescolares diferentes: baile moderno, kárate, patines, piano, etc. y ahora se ha quedado con piano, batería y canto.

Y sin embargo mi hija pequeña no quiso extraescolares hasta los siete años cuando se quiso apuntar a funky y ahora va a batería y a canto.

Cuando han querido apuntarse a algo se han apuntado y cuando han querido borrarse, se han borrado sin ningún problema.

Yo creo que no me ha ido mal por el momento porque mis hijas son felices con sus extraescolares y las disfrutan a tope.

No sienten que sean una obligación ni más trabajo porque lo hacen encantadas (aunque a veces tengan que ensayar o practicar en casa), pero igualmente he consultado en mi entorno (lo que viene siendo mi muro de Facebook) y a algunos expertos para que me den su opinión al respecto y aquí te dejo algunas respuestas:

Amaia Vitoria, psicopedagoga infantil y creadora de Piojitos y Bollitos piensa que «la extraescolar debe ser algo que salga del niño. No hay que cerrar oportunidades si un año quiere un idioma y al otro un deporte creo que eso le ayuda a tener conocimientos transversales. Es decir amplían su red de conocimiento pero siempre creo que debe de partir de niño. Es el al que hay que escuchar y no decidir por él».

Muy de acuerdo con Amaia, si las ganas de hacer la extra escolar parten del niño, todo está bien.

Mer Flores, profesora de secundaria y autora de merflores.com opina «A priori, las extraescolares por el mero hecho de tener una actividad y para llenar el horario de las tardes, son una mala idea. Creo que debe haber como mucho una, y solo si el niño de verdad manifiesta interés por un determinado tipo de actividad, ahí debemos dejarle explorarla a ver si de verdad le gusta, y apoyarle de la misma manera si decide abandonar al cabo de un tiempo. Pero es importante que al niño le siga quedando tiempo libre..»

Pienso que es muy importante que los niños tengan tiempo libre para jugar, leer, ver la tele o hacer lo que les de la gana, porque a veces saturamos los horarios de los niños de tal manera que no tienen tiempo ni de ser niños, ni de aburrirse y eso también es importante para desarrollarse como persona ¿no crees?

Eulalia Carbonell docente y autora del blog Princess & owl stories comenta «Extraescolares sí, de modo racional, si el niño las pide/necesita. Y tiene que ser la que quiera el niño o le apetezca. Que practiquen algún deporte es ideal, pero también cultivar sus talentos artísticos.»

Por ejemplo mi hija mayor es deportista y aunque no se apunte a ninguna extraescolar deportiva, casi todos los días hace algo de deporte (además de lo que hace en el colegio que tiene una hora de educación física al día): salir a correr, rutina de ejercicios, etc. Sin embargo mi hija pequeña no es tan activa en ese sentido, así que yo no la obligo porque ella prefiere potenciar su vena artística (aunque es cierto que tocando la batería hace bastante ejercicio jeje).

Ely Molina, maestra de educación infantil y autora de Educar en calma piensa «Extra escolares con prudencia y sensatez como todo en esta vida. Lo suyo es que decidan si quieren hacer algo y no se saturen las tardes ni las agendas, que luego vienen agobios y malos rollos en la familia, prisas… a partir de que el niño decida que quiere hacer algo. Las actividades deportivas están bien, si son artísticas también, musicales, plásticas, idiomas… lo importante es que les apetezca y les guste».

En definitiva, extra escolares escogidas por el niño, cuando le apetezcan a él (y es raro que esto vaya a ocurrir cuando son bebés o muy pequeñitos), que dejen tiempo libre y a ser posible que sean divertidas.

¿Que opinas? ¿tus hijos hacen extraescolares? te leo en los comentarios.