manos_virtudes

Como padres, debemos enseñar a nuestros hijos a comportarse adecuadamente, las normas de convivencia básicas, etc. esto, unido a nuestro ritmo de vida y a nuestro excesivo sentido crítico, nos hace dedicar excesiva atención a las cosas negativas olvidando a veces las positivas.

Dice Jane Nelsen (autora del bestseller Cómo educar con firmeza y cariño) que cuando un niño se «porta mal» por ejemplo el 20-30% del tiempo, los adultos le damos mucha más importancia a ese tiempo que al 70-80% restante en el que ha hecho lo correcto. Sin embargo debería ser al contrario ¿no crees?

Si queremos que nuestros hijos desarrollen sus capacidades, aprendan positividad, tengan una buena autoestima y además elijan comportarse adecuadamente (he dicho, elijan porque yo quiero que mis hijas elijan comportarse bien no que lo hagan por miedo al castigo): entonces deberíamos centrarnos más en sus aspectos positivos.

Así que he tomado prestada la idea que ha dado Mónica Serrano en la Fanpage de Infancias Libres  y voy a enumerar virtudes de mis hijas que me encantan:

Mi hija Pilar es creativa, cariñosa, sensible, generosa, empática, fuerte, responsable, ingeniosa y mil cosas más.

Mi hija Alejandra es noble, inteligente, paciente, altruista, divertida, mimosa, alegre, observadora y otras mil cosas más.

Si somos capaces de centrarnos en lo positivo en lugar de en lo negativo, estaremos haciendo un favor fantástico a nuestros hijos porque les estaremos enseñando lo maravillosos que son y eso les ayudará durante toda su vida.

¿Te animas? ¿me cuentas al menos cinco cosas positivas de tus hijos?