Mucha gente opina que no hay que coger mucho en brazos a los bebés porque se malcrían. Algunos, ya desde su primer día de vida, quieren enseñar a los bebés a calmarse solos «para que no se acostumbren» a los brazos.

Yo he recibido muchísimas veces el consejo de no coger tanto en brazos a mis hijas, tanto con la mayor como con la pequeña. Sin embargo, no he hecho ningún caso porque yo considero que lejos de malcriar a un niño, el contacto físico es absolutamente necesario para su salud física y emocional.


El emperador Federico II quiso hacer un experimento y ordenó que varios bebés fuesen aislados y recibiesen tan sólo alimento por parte de sus cuidadoras. Se prohibía que les dirigiesen la palabra o cualquier muestra afectiva, con el fin de averiguar en qué idioma hablarían primero. Todos murieron antes de empezar a hablar.

El pediatra americano Fritz Talbot a comienzos del siglo veinte, buscaba soluciones para disminuir la elevada mortalidad de niños menores de dos años en clínicas y orfanatos, donde teóricamente los bebés disponían de cobijo y alimento.

Pues viajó a una clínica alemana donde los niños diagnosticados con marasmo lograban sobrevivir.

En esta clínica no había ningún tratamiento milagroso, sólo había una corpulenta mujer, Anna, que llevaba en brazos permanentemente a unos cuantos pequeños.

Cuando los niños perdían las ganas de vivir y todos temían por su muerte, Anna los llevaba en contacto con ella a todas horas, llevando la contraria a todos los que opinaban que a los niños debían cogerles lo mínimo necesario para su higiene y alimentación porque si no se convertían en unos tiranos.

Sin embargo, los niños de Anna sobrevivían siempre, y Fritz Talbot quedó tan impactado que a partir de entonces se dedicó a difundir la idea de la `atención amorosa´.

El contacto físico es fundamental para que los bebés adquieran un apego seguro, cosa que les ayudará a ser estables emocionalmente tanto en la infancia como en el futuro. Además, sin este contacto, el cerebro del niño no se desarrolla en su plenitud y su salud se resiente (sólo hay que ver el ejemplo de Federico II).

Yo no creo que sea posible malcriar a un niño por cogerlo mucho en brazos. No es posible malcriar a un hijo por darle mucho amor…

¿Y vosotros qué pensáis? ¿Se malcrían los bebés si los coges mucho en brazos?