Desde que el pasado agosto una madre fuera expulsada de una tienda de ropa (Primark) por amamantar a su bebé mientras andaba tranquilamente por los pasillos de la tienda, no paramos de escuchar hablar sobre el tema de dar el pecho en público. De hecho, muchas madres lactantes se organizaron para hacer una tetada como signo de protesta y consiguieron no sólo las disculpas públicas de Primark hacia esta mamá, sino también que se abriera el debate.

En las redes sociales se habla continuamente sobre estas cosas, mucho opinan que ver a mamás amamantando es antinatural, obsceno, que les incomoda…y muchos otros opinan que dar el pecho es lo natural, que es bonito y que el bebé lo necesita.


Y este debate es necesario porque hay que tener en cuenta que, según los resultados de la Encuesta Nacional sobre Hábitos de Lactancia Materna, el 43% de las madres lactantes siente dificultades a la hora de dar el pecho en público. ¡El 43%! casi la mitad de las mamás.

Estas dificultades suelen ser las típicas miraditas, los comentarios «por lo bajini» de la gente que ve a la madre amamantando y por supuesto, las «invitaciones» a visitar las salas de lactancia para dar el pecho.

Yo, a estas alturas de la película, todavía no soy capaz de entender cómo se puede considerar desagradable ver a una madre dando el pecho a su bebé. Algo tan precioso, tan sencillo, tan limpio y que sólo trae beneficios para todos, no puedo creer que los demás lo vean como algo indecente.

Los pechos sirven para amamantar

Creo que no debemos olvidarnos que la naturaleza creó los pechos para amamantar a nuestros bebés. Los pechos son perfectos y se dedican a producir leche materna en cantidad suficiente y en con condiciones óptimas para que nuestros bebés crezcan sanos y felices.

Parece que en nuestra sociedad moderna nos hemos olvidado de esto y creemos que los pechos sirven para poder lucir un buen escote y poder atraer a los hombres:

escoteNo digo que este escote no sea perfecto! pero oye, la función principal de los pechos no es esta, te lo aseguro.

¿Por qué hay esta confusión?

Hay otras culturas que no ven el pecho femenino como un instrumento sexual de excitación masculina, simplemente entienden que sirven para alimentar a los bebés, sin embargo en las culturas occidentales, parece que hemos olvidado nuestros orígenes y consideramos que una mujer que enseña los pechos para amamantar es desagradable.

Mucha gente sigue viendo los pechos de las mujeres como algo erótico y no son capaces de comprender que el acto de amamantar es precioso y milagroso y el erotismo no tiene nada que ver aquí.

Sin embargo ocurre algo muy curioso, porque no nos asusta ver a una mujer con un gran escote ni una mujer en top less en la playa. Eso nos parece normal, pero en cuanto aparece un bebé o ¡peor! un niño grande que ya camina, nos escandalizamos y empezamos a confundir los términos.

Las Salas de Lactancia no son Obligatorias

Además, tenemos que recordar que aunque las salas de lactancia pueden ser útiles en muchas ocasiones, no son obligatorias. Son una opción más a tener en cuenta y es tan válida como amamantar sentada en una cafetería o en un parque.

Por otra parte, esta salas muchas veces no cuentan con unos requisitos mínimos de higiene y comodidad, por lo que es muy normal que las madres prefieran no usarlas. Algunas tienen dentro un baño para los niños, en muchas se calienta la comida de los bebés más grandes y el olor es molesto, a veces no tienen ni un sillón en condiciones para dar el pecho con comodidad, etc.

Otras veces, se dice que las madres deberían quedarse en casa para dar el pecho de forma más íntima, pero esa frase indica un profundo desconocimiento del funcionamiento del pecho y de la lactancia materna.

Los primeros meses los bebés maman constantemente, yo escucho a todas horas las consultas de mamás que preguntan si es normal que sus bebés pidan pecho cada hora y de hecho lo normal es «estar todo el día con la teta fuera» como se dice vulgarmente 🙂

¿Entonces qué hacemos? ¿recluimos en sus casas a las madres lactantes y a sus bebés porque los demás pueden molestarse por intuir mínimamente un pecho? porque recordemos que dando el pecho, la cabeza del bebé está delante del pecho y es bastante difícil ver nada. No tiene ningún sentido.

Los profesionales han hablado

El Comité de Lactancia Materna de la Asociación Española de Pediatría emitió el pasado mes de agosto un comunicado acertadísimo en mi opinión, donde se explica básicamente la necesidad de los bebés de ser alimentados a demanda y los motivos de por qué no se debe obligar a un bebé a esperar a buscar un «lugar más íntimo» cuando se trata de darle el pecho.

Copio algunos párrafos que me gustan especialmente:

La alimentación al pecho tiene que ser a demanda, es decir, hay que ofrecer el pecho al bebé cuando éste lo pida y durante el tiempo que quiera, hasta que lo suelte espontáneamente.  De este modo se regula la producción de leche según las necesidades del niño

Las salas de lactancia se pensaron para proporcionar a las madres lactantes la opción de disponer de un espacio apartado, íntimo y cómodo para amamantar a su hijo, pero su uso no se ha de entender como algo obligatorio. El objetivo principal de estas salas no debe ser ocultar a las madres que dan el pecho, sino ayudarlas.

Lactar en público no debe ser visto como algo obsceno ni sexual, ni algo que deba ser escondido o restringido. Esta actitud representa un obstáculo para continuar con la lactancia y desanima a las futuras madres que pueden ver modificada su decisión de alimentar al pecho a su bebé por las dificultades sociales que esto conlleva.

¿Y si la mamá no quiere amamantar en público?

Cuando es la mamá la que no se siente cómoda amamantando en público, le superan los críticas o prefiere disfrutar de su lactancia sin miradas negativas yo suelo recomendarle algunos trucos:

– Buscar un sitio menos transitado y cómodo para la mamá y el bebé

– Usar ropa de lactancia que normalmente tapa todo menos una parte del pecho (que además, se tapa con el bebé)

– Usar un portabebés (yo lo he usado muchísimas veces para ir de compras o salir a comer con amigos mientras mi hija mamaba)

– Si el bebé ya es más mayor se puede negociar con él el hecho de darle de mamar sólo en casa o sólo en lugares tranquilos y normalmente los niños lo aceptan bastante bien

Un poco de humor para variar

Y sin ánimo de banalizar este tema (que de verdad pienso que es muy grave), quiero enseñaros esta gracioso gorrito-teta que usan algunas mamás lactantes para amamantar a sus hijos ¡no me digáis que no es buenísimo!!

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¿Y tú que piensas? ¿Amamantar en público si o no?