Continuamos con la sección Los Viernes la psicóloga responde en Maternidad Continuum con Neus Virgili que se encarga de contestar la pregunta de hoy.

neus_virgiliNeus es Licenciada en Psicología y madre de un niño.  El nacimiento de su hijo supuso una auténtica revolución en muchos sentidos.

Consciente del cambio vital que supone la maternidad y de todas las dudas e inseguridades que aparecen durante la gestación y crianza de los hijos, ha fundado  web Explorando la Maternidad, un espacio donde comparte información, estrategias y recursos para reconectar con el instinto materno y favorecer el desarrollo de un fuerte vínculo emocional que nos permitirá acompañar el desarrollo de nuestros hijos de forma empática, respetando sus ritmos y amándoles sin condiciones.

Consulta

Gracias por este canal de consulta que he seguido en el blog y cuyas respuestas son congruentes con mi estilo de crianza.

Mi hijo de casi 4 años aun no va al baño solito, y es porque no quiere porque se que podría ya que a veces va a hacer pipí (de pie) solo y sin que le preguntemos, este con pañales o no (y no le gusta que entremos al baño). Por otra parte, evita hacer caca en el kinder y en los últimos 3 años no se ha hecho en una piscina ni mientras no tiene pañal.

Hace casi un año estaba mostrando todos los signos de estar listo y «jugaba»a ir al baño, pero por estar a punto de nacer su hermano pequeño decidimos no entrenarlo en ese momento aunque le preguntábamos si quería ir de vez en cuando. Hace 6 meses empezamos a tratar de nuevo, pero ya no muestra interés. Hemos tratado comprando ropa interior que le gusta y/o dejarlo sin pañales, pero no parece hacer diferencia ya que se moja con pantalones o hace en el suelo (hemos sido súper relajados con los accidentes y simplemente lo cambiamos y secamos). A veces cuando ha hecho en el suelo se nota que se siente mal y pide que le pongamos pañales. Cuando ha visitado en casa algún amigo (que ya van al baño) esta mas motivado por unos pocos días, pero se le va pasando. Algunas veces incluso se ha sentado en el reductor de WC que instala el mismo, pero nunca ha hecho caca.

Ya no se que hacer. Muchos de los consejos son mas orientados a bebes y por otro lado no quiero reprenderlo por mojarse.

Gracias

Respuesta

Entiendo tu preocupación, el aprendizaje del control de esfínteres es un proceso que puede llegar a convertirse en una fuente de estrés importante para la familia.

Son muchos los centros escolares en los que si el niño llega (con unos tres años de edad) y todavía lleva pañal, presionan para que se le retire, incluso lo exigen,  sin tener en cuenta que no todos los niños siguen el mismo ritmo de crecimiento y que estas situaciones no hacen más que crear ansiedad en los niños.

El hecho de que aún se haga pipí pasada esta edad no quiere decir que tenga un problema, según los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR*, no se puede decir que un niño sea enurético hasta que no sobrepasa la edad de los 5 años.

Los niños dejan de usar pañales cuando han madurado suficientemente a nivel biológico, psicológico y afectivo.  El control de esfínteres no se puede enseñar, es algo que el niño aprende a hacer cuando está preparado para ello, por lo que debemos respetar su propio ritmo.

[pullquote]Los niños dejan de usar pañales cuando han madurado suficientemente a nivel biológico, psicológico y afectivo[/pullquote]

Cuando un niño se esconde para hacer sus deposiciones, hace retenciones de orina de más de seis horas o se asusta e insiste en seguir usando pañal, debemos interpretarlo como un indicador de que todavía no está preparado, nos demuestra que hemos iniciado el proceso de dejar el pañal demasiado pronto y que debemos retrasar ese momento.

Algunos niños, a pesar de presentar indicios de ser capaces de controlar el esfínter, se niegan a utilizar el baño o el orinal correctamente.

La causa más común de la resistencia a ir al baño es que se les ha insistido o aleccionado demasiado, tal vez se sientan abrumados, avergonzados e incapaces de satisfacer las demandas y expectativas puestas en ellos, por lo que intentan regresar a un período anterior que les proporciona seguridad.

La retención de las heces por varias horas, puede estar originada por la necesidad de sentir que controla la situación, a veces los niños que se resisten a ir al baño están afirmando su propia independencia; aunque también hay niños que contraen la musculatura de su zona genital para que no salga nada y evitar así ser castigados por posibles accidentes.

Es importante tener en cuenta que los niños de esta edad están en una etapa en la que necesitan reforzar su identidad.  Puede que se muestre reacio a usar el baño cuando tú se lo propones como una forma más de afirmar su propia independencia.

En estos casos, es conveniente que se dé cuenta de que es un proceso que depende de él, que él tiene toda la responsabilidad y que todo el mundo aprende a usar el baño tarde o temprano.

Puedes sondear a tu hijo para saber si la negativa está motivada por algún temor o miedo relacionado con el inodoro.  Se encuentra en una etapa muy imaginativa y puede sentir auténtico miedo al  pensar en posibles monstruos que viven en las tuberías.  Si este es el caso, ve con tu hijo al baño, demostrándole que no hay monstruos y sigue acompañándole hasta que reduzca la ansiedad y supere su miedo.

Tampoco puedes pasar por alto que otro de los motivos más frecuentes para desarrollar esta resistencia se encuentra en un cambio en la rutina familiar, como puede ser la presencia de un nuevo hermanito.  Los niños pueden llegar a ser resistentes cuando hay un cambio en la rutina del hogar.  Los cambios que supone la llegada de un nuevo bebé pueden ocasionar ansiedad, miedo y tensión y ser el motivo de los accidentes en el control de esfínteres.

Algunos niños se sienten motivados por querer imitar a sus padres o a sus amigos, pero para otros, el uso de palabras como “ya eres un niño grande” o “que mayor eres” pueden resultar estresantes, sobre todo si hay un nuevo hermanito en casa recibiendo una gran cantidad de atención.  Muchos niños tienen una etapa en la que quieren volver a la comodidad de ser mimados como un bebé y por eso piden volver a usar pañales.

En estos casos, la resistencia es una reacción a un cambio en la atención que normalmente recibían por parte de sus padres, y se convierte en la forma de conseguir atención de nuevo.  Para reconducir la situación es recomendable reservar un espacio al día para compartir con él, jugando a su juego favorito y demostrándole que sigue siendo una prioridad en tu vida, a pesar de la presencia del hermanito.

Dejar los pañales es una aprendizaje que requiere tiempo, en el que los accidentes y retrocesos forman parte del proceso normal de aprendizaje. Hay que evitar caer en el enfado o regañar al niño, si percibe este tipo de sentimientos cada vez que tiene un accidente, puede llegar a ser una gran fuente de estrés para él, provocando que se niegue a participar en una actividad que le resulta desagradable.

[pullquote]Hay que evitar caer en el enfado o regañar al niño, si percibe este tipo de sentimientos cada vez que tiene un accidente, puede llegar a ser una gran fuente de estrés para él[/pullquote]

Si tu hijo está absolutamente en contra de ir al baño y cada vez hay más tensión y ansiedad en tu hogar, tómate un descanso y vuelve a intentarlo cuando la situación se haya calmado.

Puede ser  que te preocupe dar un paso atrás como este, pero seguir insistiendo simplemente aumenta todavía más la resistencia; volver a utilizar pañales le dará seguridad y confianza.

En cualquier caso es vital que no se critique al niño por lo que ha pasado.  Aprovecha el tiempo en que vuelva a llevar el pañal para preguntarle qué le molestaba y cómo podemos mejorar.

Habla con el personal a cargo de tu hijo en el kinder, debes comprobar que estáis de acuerdo en los pasos a seguir y que no se están dando mensajes contradictorios, es importante que os comuniquéis y desarrolléis un plan conjunto coherente.

Recuerda, los principales métodos para que un niño mayorcito deje el pañal, sólo funcionan si el niño está motivado para ello. Evite el uso de frases como «Si vas al baño mamá estará contenta» como un  elemento motivador; hay que enfocar el control de esfínteres no como algo que mamá y papá quieren que haga sino como algo que hace todo el mundo, dando un mensaje claro y directo sin restos de culpa ni presión.

También es buen momento para continuar normalizando la situación, invitándole a ir al baño contigo, leyendo libros en los que se hable del tema y proporcionándole información sobre su propio cuerpo y de las sensaciones relacionadas con ir al baño. Promueve la conciencia de sí mismo, animándole a darse cuenta por sí mismo de cuándo tiene que ir al baño.

Como bien has comentado, otro elemento motivador a esta edad es el poderse comparar con compañeros de su misma edad, pero asegúrate de que no suponga una fuente de burlas o críticas.  Habla con él sobre los accidentes, coméntale que es normal y que todos los niños pueden tener accidentes mientras están aprendiendo a usar el baño.   Explícale cómo puede evitar estos accidentes, prestando atención a su cuerpo y perdiendo el miedo  a pedir que otro adulto lo acompañe si es lo que necesita.

Pasadas unas semanas puede que sea él mismo quien pida que se le quite el pañal. Para evitar que vuelva a surgir un conflicto por un exceso de dirección, deja que tu hijo decida solo cuándo tiene que ir al baño. Los recordatorios constantes para ir al baño pueden estar suponiendo para él un tipo de presión de la que se defiende poniendo en marcha la resistencia.

No le sientes ni le acompañes al baño a no ser que él te lo pida, si siente que el éxito depende de él aumentará su motivación y será mucho más cooperativo.

Puedes darle varias opciones para que elija cuándo quiere sentarse en el baño, qué ropa interior quiere llevar, cómo quiere dejar puesta la tapa… Así minimizarás los conflictos y lograrás un objetivo común al darle una cantidad aceptable de control.

Nunca se debe criticar, castigar o burlarse del niño por un accidente.  El control de esfínteres requiere de un aprendizaje de varios días y meses.  Como en cualquier otro aprendizaje, no esperamos explicar toda la teoría en un solo día y que a partir de ese momento todo sea perfecto, los retrocesos son normales y forma parte del aprendizaje.

Como ves, son muchos los motivos que pueden estar causando la resistencia a usar el baño y no se puede abordar correctamente el problema hasta averiguar qué lo está originando.

Espero que estos consejos te permitan averiguar qué está causando la resistencia en el caso de tu hijo y los pasos a seguir para acompañarle de forma respetuosa durante todo el proceso.

Para cualquier aclaración que necesites puedes contactar conmigo por e-mail neus@explorandolamaternidad.com

Un saludo afectuoso,
Neus.

* DSM-IV-TR: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación estadounidense de psiquiatría.

Si quieres que respondamos tus consultas, envíalas a maternidadcontinuum@gmail.com