Uno de los mitos más extendidos acerca de la lactancia materna es que la madre lactante no puede hacer una dieta para perder peso porque está «criando» y debe comer mucho para tener energía suficiente para producir suficiente leche y de calidad para alimentar a su bebé.

Otro de los mitos que esta relacionado con este tema, es que la madre debe tomar cierta cantidad de alimentos para que su leche alimente adecuadamente al bebé, por ejemplo se dice que es obligatorio tomar lácteos, verduras, cereales integrales, etc.

Bien, pues todo esto es incierto. Siento mucho llevar la contraria a mucha gente que dice esas frases hechas sin pensar pero es que no es así.



Lo cierto es que los científicos han comprobado en numerosas ocasiones que la falta de alimento o de algún nutriente o de bebida en la alimentación de la madreno no es causa de hipogalactia (escasez de leche). Sólo una desnutrición grave de la madres podría llegar a afectar a la cantidad o la calidad de la leche materna y en estos casos de desnutrición grave, el niño también está afectado por la misma situación que ha causado la desnutrición (un desastre natural, hambre, etc.) por lo que la lactancia materna seguriá siendo su mejor opción para sobrevivir.

Además, la producción de leche materna no depende prácticamente nada del tipo de alimentación de la madre. No es cierto que sea necesario llevar una alimentación saludable y equilibrada para producir leche, aunque por supuesto es recomendable que la alimentación sea saludable…pero no para las madres lactantes, para todos 🙂 Quiero decir, que la composición de la leche no depende casi nada de lo que come la madre (excepto en casos de intolerancia a la proteina de leche de vaca, que se ha visto que si la madre deja de tomar lácteos, el bebé digiere mejor la leche).

Y esto es así porque:

-Las proteínas de la leche se fabrican en el mismo pecho, y no dependen de lo que la madre coma.

-La lactosa también se produce en el pecho, y tampoco depende de lo que la madre coma.

-La cantidad de grasa en la leche depende sólo en parte.

-En cuanto a vitaminas y minerales, algunas sí que varían según la dieta de la madre (ácido pantoténico, yodo); y otras no, sea cual sea la dieta de la madre (hierro, sodio, vitamina C).

El único suplemento que se recomienda tomar a las embarazadas y madres que dan el pecho, es un suplemento de yodo, porque se ha demostrado que sus necesidades de yodo aumentan en estos dos periodos vitales. Es por esto que las madres que amamantan deberían tomar entre 100 y 200 microgramos diarios de yodo.

No hay que olvidar que las glándulas mamarias de todas las hembras mamíferas funcionan perfectamente sin obligar a la madre a llevar una dieta especial y las humanas no vamos a ser una excepción.

¿y las dietas de adelgazamiento?

Estudios realizados en madres reales muestran cómo con un incremento únicamente de 100-150 kilocalorías, es suficiente para mantener el peso, la actividad normal, y fabricar toda la leche que el niño necesita (alimentado con lactancia materna exclusiva).

Si lo que se desea es perder peso, se puede hacer una dieta para adelgazar y seguir produciendo leche en cantidad y de calidad suficiente, sin ninguna duda.

El niño va creciendo y engordando mientras la mamá adelgaza el peso que le sobra.

Mi experiencia personal, mi dieta

En el embarazo de mi hija Alejandra engordé muchísimo. Lo cierto es que pasamos por muchos cambios (de ciudad, de casa…), tuve que hacer reposo por una ciática horrorosa y además comí lo que me dió la gana. Mi embarazo y mi tendencia a engordar se unieron y el resultado fue unos 23 kilos 🙂

Una vez di a luz a mi hija, tenía claro que tenía que perder peso. Me veía mal, mi ropa no me entraba y necesitaba volver a ser «yo».

Los primeros meses decicí no agobiarme mucho con la dieta, no por miedo a mi producción de leche, sino porque no me apetecía agobiarme con eso. Lo que sí intenté es llevar una dieta lo más equilibrada posible. No perdí absolutamente nada de peso.

Pero una vez me sentí fuerte para hacer dieta y viendo que las dietas hipocalóricas equilibradas no funcionaban conmigo decidí probar otro tipo de dieta y me decidí por una dieta normoproteica, hipocalórica y con muy buenos resutados que es la KOT.

Los productos KOT se venden en las farmacias y el seguimiento de la dieta se lleva por farmacéuticos, lo que fue una suerte para mi porque no necesitaba a nadie que me controlara, ya podía hacerlo yo 🙂

Además, los resultados en esta dieta se ven bastante pronto porque lo que pierdes es la grasa que te sobra, sin perder la masa muscular. Esto es debido a que en la dieta se baja muchísimo la ingesta de hidratos de carbono y azucares durante un tiempo y se mantiene la ingesta de proteinas y de verduras.

Esta descompensación hace que se queme la grasa sobrante (y sólo la grasa sobrante) disminuyendo muchísimo el volumen.

En aquellos momentos, esta dieta tenía tres etapas: intensiva, progresiva y de estabilización. Ahora ha cambiado a dos etapas únicamente, pero cuando empecé la dieta tenía las etapas antiguas.

Decidí comenzar en la segunda etapa (progresiva) no por miedo a la composición de mi leche sino porque no quería sentirme muy cansada.

Fueron muchos los que me dijeron que no debia hacer dieta, que estaba dando el pecho y que debía comer mucho. Otros decían que una dieta como la KOT no puede venir bien para la lactancia materna (no porque no sea una dieta saludable, pero el desconocimiento hace muchos sabios).

Con esta dieta (haciendo las semanas descritas y los descansos pautados) casi he perdido todo el peso que cogí en mi embarazo. De hecho, antes de quedarme embarazada ya pesaba dos kilos más de lo que quería y me he propuesto llegar al peso que debo tener.

Ahora mismo estoy en mi último periodo de dieta y sólo me quedan tres kilos por perder.

Desde luego, en mi caso ha valido la pena totalmente 🙂

¿Y tú? ¿has cambiado tu alimentación por dar el pecho? ¿has hecho alguna dieta para perder peso?