La Alimentación Autorregulada o Baby- Led Weaning (en inglés) es una forma de introducir la alimentación complementaria en los bebés en los que ellos participan en su alimentación y toman sus propias decisiones. Básicamente se trata de no darle purés a los bebés cuando se les empieza a introducir otros alimentos además de la leche (osea, a los seis meses), porque cuando se hace esto, el bebé primero debe aprender a tragar semisólidos para después tener que aprender a masticar.

En ocasiones, los bebés que se han acostumbrado a comer papillas y purés, tienen arcadas cuando empiezan a notar trocitos en la comida y les cuesta bastante masticar y comer «comida normal».

Este tipo de alimentación, deja que los bebés hagan lo que necesiten para aprender a comer. Ellos aprenden a masticar desde el principio y a comer solitos, regulando también la cantidad de comida que ingieren. Cogen la comida con las manos y aprenden bastante pronto a comer solitos. La idea es que el bebé experimente y aprenda las texturas, los sabores, mastique diferentes tipos de alimentos, etc. algo que con las papillas no pueden hacer.

¿Por qué no me gustan las papillas como alimentación complementaria de los bebés?

Primero, tengo que decir que mi hija mayor tomó una alimentación complementaria más «tradicional». Cuando cumplió seis mese y fuimos a la revisión del pediatra nos dió unas hojas con las instrucciones de preparación de papillas de verduras, de frutas, de verduras con pollo y más adelante, de verduras con ternera, cordero o pescado.



Yo cumplí religiosamente con lo que indicaban las hojas. Mi hija sólo comía papillas, igual que todos los bebés que yo conocía y había conocido. Yo nunca había oido hablar de la alimentacion autoregulada, pero aunque me lo hubieran explicado, reconozco que no se si me habría atrevido a hacerlo.

El resultado fue el habitual, mi hija aprendió a tragar pero le costó muchísimo aprender a masticar. Cualquier mínimo trocito que apareciera en la papilla le daba arcadas y además, cuando ya empezó a masticar, se negaba en rotundo a probar alimentos nuevos. Ya sé que es normal que los niños no quieran probar alimentos nuevos, porque su instinto les previene de probar cosas que puedan ser «potencialmente peligrosas» pero lo cierto, es que un bebé que sólo come papillas no sabe como sabe el pollo, ni las zanahorias, ni siquiera las peras o los plátanos…lo toman todo junto y no están acostumbrados a ver dieferentes alimentos en su mesa, lo que ven a diario es una papilla marrón que a veces sabe a pescado y otras veces a fruta.

Entonces, voliendo a la pregunta anterior, no me gusta la alimentación con papillas y purés para los bebés por lo siguiente:

– los bebés no conocen los alimentos que ingieren, no saben su sabor ni su textura

– los bebés deben aprender a comer con cuchara y a tragar para desaprenderlo después y aprender a masticar

– es engorroso, siempre hay que llevar la comida patra el bebé cuando sales por ahí

– es incómodo tener que cocinar comidas diferentes para los niños y adultos y para los bebés

Así que , una vez probada la alimentación tradicional con purés, decidí que con mi segunda hija, quería experimentar otra cosa…y la verdad es que salió genial.

¿Y un bebé puede comer solito?

Pues si, hay muchísimos videos en youtube donde salen bebés de meses comiendo sólidos: pollo, pan, pasta, arroz…lo comen con sus manos, lo ponen todo perdido y al comer a pellizquitos, comen menos cantidad de lo que a las mamis nerviosas nos gustaría, pero comen.

La única pega que tiene la alimentación autorregulada es que al principio comen muy poquita cantidad. De todas formas, si los papis comprendemos que la alimentación complementaria es justamente «complementaria» , entenderemos que su alimento principal durante el primer año de vida es la leche (sea materna o de bote) y el resto sirve para complementar nada más y no nos pondremos tan nerviosos.

¿qué inconvenientes tiene la alimentación autorregulada?

– que al principio los niños comen poquito y hay mamis que se preocupan mucho

– las opiniones de los extraños: yo creo que esto no puede ser bueno, este niño se va a atragantar, ¿seguro que con eso tiene suficiente?, etc.

– los niños se manchan bastante porque comen solos…aunque con papillas también se manchan mucho, así que esta no cuenta 🙂

– si quieres que toda la familia coma lo mismo, tendrás que adaptarte un poco a los alimentos que el bebé puede comer (por ejemplo, si no quieres que el bebé coma huevo hasta los 10 meses, no podrás cocinar tortilla de patata para cenar :))

Si consigues aguantar la tentación de intentar que tu bebé coma más cantidad y además no te importa adaptarte un poco a lo que come el bebé, la alimentación autoregulada es comodísima y facilita a vida a toda la familia.

Ventajas de la alimentación autorregulada

-Es la forma más natural de aprender. Supongo que hace muchos años cuando no existían las batidoras, no tenían estas dudas. La única forma de aprender a comer era esta.

– Los niños aprenden directamente a masticar, no deben aprender a tragar para desaprenderlo después

– Comen solitos desde el primer día, lo que les da mucha autonomía y autoconfianza (y ya de paso, a los papis les da mucha comodidad 🙂 )

– Previene obesidad, ya que los propios niños controlan la cantidad que comen

– Prueban más cantidad de alimentos y saben lo que les gusta y lo que no

– Es mucho más cómodo para la logística familiar hacer una comida para todos

– Es más cómodo salir a comer por ahí o visitar a amigos, porque son niños que comen cualquier cosa

– Al principio es más gorrino, porque se manchan, pero a la larga es más limpio porque su destreza con los cubiertos es enorme

Mi propia experiencia

Cuando Alejandra cumplió seis meses, yo estaba terminando mi curso de asesora en lactancia materna, donde nos habían explicado entre otras cosas, las pautas de introducción de alimentación complementaria.

Yo tenia clarísimo que quería intentar que ella se autorregulara en su alimentación y así conseguir que todos pudiéramos comer la misma comida, en un plazo razonable. Así que desde el principio el empecé ofreciendo lo que yo tenía en el plato: arroz, pasta, pollo, pan, plátano, sandía, etc.

Descubrí que le gustaba TODO, le encantaba probar cosas nuevas, le llamaba la antención descubrir nuevas texturas, ver si estaba frío o caliente, estrujarlo entre sus deditos a ver qué pasaba…ella disfrutaba de la hora de la comida y nosotros también porque estábamos más relajados y la veíamos divertirse.

Poco a poco fue comiendo más cantidad y más tipos de alimentos. De hecho, recuerdo que con 8 meses probó la morcilla y le flipó 🙂

En unos meses ya le poníamos un plato de comida como a los demás: macarrones, pollo al horno, verduras a la plancha, tortilla, albondigas con tomate, lentejas, etc. y de postre: cualquier tipo de fruta o yogur.

Recuerdo que en el parque, algunas mamás alucinaban cuando la veían merendar un bocadillo de jamón con un año 🙂 (bocadillo pequeño, claro)

Alomejor he tenido mucha suerte y a mi hija le gusta más experimentar que a otros niños, o le gusta la comida y eso nos ha ayudado a que coma de todo…pero lo cierto es que conozco bastantes casos a mi alrededor que son similares al mío. Bebés de año y medio que comen cocido, que salen a comer con sus padres y piden el menú infantil y comen solitos sin que nadie les de la comida. Así que no será sólo por suerte ¿no?

Una pequeña orientación sobre qué alimentos ofrecer y cuándo

Cada año, cambian las recomendaciones sobre los alimentos que pueden comer los bebés y cuando comerlos. Cuando yo era pequeña el gluten se daba desde los 4 meses, cuando mi hija mayor era bebé el gluten no se podía tomar hasta los 8 meses, cuando mi hija pequeña tenía 6 meses ya se podía tomar gluten desde los 6 meses…así que aqui pongo una guia de las últimas recomendaciones de introducción de alimentos, pero pueden cambiar mañana 🙂

De 4-6 meses:

No conviene ofrecer otro alimento que no sea la leche

De 7 a 12 meses

Conviene ofrecer alimentos poco a poco y de uno en uno, vigilando las texturas.

No conviene:

– ofrecer sólidos con riesgo de atragantamiento (por ejemplo frutos secos)

– un exceso de lácteos o zumos

– marisco

– miel

De 12 a 24 meses:

Se pueden ofrecer más cantidad de lácteos, vigilando la tolerancia del bebé.

De 24 meses a 3 años:

Su dieta ya debe ser como la del adulto pero en menos cantidad y evitando los sólidos con riesgo de atragantamiento.