Una de las mayores dudas que nos planteamos las madres que decidimos alimentar a nuestros bebés sin papillas es sobre las comidas que pueden tomar y cómo prepararlas para que todos podamos comer juntos. Cuando sigues las hojas del pediatra y ofreces comida triturada al bebé, aunque es más engorroso, no tienes dudas: preparas un puré de verduras y pollo para comer, una papilla de fruta para merendar y un puré de pescado para cenar. Pero cuando decides lanzarte a la Alimentación Autorregulada pueden surgir las dudas.

Cuando además tienes otros hijos mayores a los que alimentar, la cosa se complica un poco más, porque deben ser comidas que los mayores acepten y que les gusten y que al mismo tiempo, el bebé pueda comer tranquilamente.


En la charla de Alimentación Libre de Papillas (y en el grupo privado de Facebook) el tema de las recetas es una duda de las más frecuentes, así que voy a intentar aportar algo de luz con este artículo.

Criterios Generales

Las recomendaciones sobre alimentación complementaria varían mucho en el tiempo y en función  del pediatra que tengas, de lo actualizado que esté, de sus preferencias, etc. osea que en una conversación entre 10 madres no es raro que haya 10 recomendaciones distintas de 10 pediatras distintos.

Sin embargo, sí que hay algunas recomendaciones generales que más o menos todos suelen seguir:

– El gluten se ofrece a partir de los 6 meses y ofrecido en pequeñas cantidades en bebés amamantados previene la enfermedad celícaca.

– Se deben evitar (al menos hasta el año): marisco (por riesgo de alergia), frutos secos (por riesgo de atragantamiento), exceso de sal o de azúcar, miel (para evitar la toxina botulínica) y comida rápida (obvio).

– Los alimentos que dan frecuentemente alergias se pueden retrasar o no (dependiendo del pediatra) pero se ofrecen un día y se esperan algunos días sin ofrecer nada nuevo para ver si hay reacción. Si hay antecedentes familiares de alergia sí se debe pensar en retrasar la introducción de estos alimentos, pero si no hay antecedentes, lo normal es que no ocurra nada. Estos alimentos son: pescado, huevo, melocotones o frutas similares, naranja, legumbres, lácteos…

¿Con qué empezamos entonces?

Los bebés que practican la Alimentación Autorregulada  suelen hacerlo con alimentos en forma de «palitos» para poder cogerlos con las manos y experimentar con ellos, aprender a morder y a masticar, aprender a gestionar los trozos demasiado grandes, etc.

Así que podemos empezar ofreciendo:

– Verduras al vapor, asadas o a la plancha cortadas en forma de palito: calabacín, calabaza, zanahoria, patata, berenjena…

– Rosquilletas, grisines o pan

– Muslo de pollo

– Carne de cerdo o de cordero (en tiras)

– carne picada para que la cojan con sus deditos

– jamón de york

– arroz (de cocido, con verduras, con pollo…)

– Frutas alargadas (plátano) o cortadas en tiras (pera, sandía…)

¿y cuando ya crecen un poco?

Pues lo ideal es que coman lo que come el resto de la familia, porque una de las grandes ventajas de este tipo de alimentación es que los bebés se sientan a la mesa con todos los demás y comen la misma comidas (con la comodidad que eso supone a la hora de cocinar y de salir por ahí jeje).

Lo único que debemos moderar es la sal cuando cocinemos y si a los demás nos gusta la comida más salada, podemos ponerla después.

Así que ya podemos ofrecerles:

– lentejas y otras legumbres

– macarrones o cualquier tipo de pasta

– palitos de pescado

– pizza

– albóndigas

– tortilla (o huevos fritos o cocinados de cualquier forma)

– cualquier tipo de arroz

– cualquier pescado (al horno, al papillote…)

– menestra de verduras

– cualquier tipo de carne

– etc.

En pocas palabras…podemos darles cualquier cosa 🙂

 ¿Se te ocurre alguna receta más? Escríbela en los comentarios!