Los bebés no tienen por qué morder el pecho (aunque tengan dientes) porque para mamar no aprietan la mandíbula contra el pezón, en realidad lo presionan con la lengua y contra el paladar, así que una mamá que da el pecho no debería temer que su hijo le mordiera (a pesar de los comentarios de la gente).

Sin embargo, de vez en cuando he visto mamás que se han quejado de que sus hijos les muerden o les han mordido alguna vez.

¿Cuándo muerde?

Algunos bebés contraen la mandíbula al quedarse dormidos y cierran los maxilares atrapando el pecho y la mamá puede interpretarlo como que le ha mordido. En realidad el bebé no ha tenido ninguna intención de morderle ni de hacerle daño.

Por esto es tan importante saber si el bebé ha «mordido» al quedarse dormido al pecho o en cualquier momento del día estando despierto, porque no es lo mismo.

En el caso de los bebés que cierran la mandíbula al dormirse, se puede solucionar intentando que el bebé no se quede totalmente dormido con el pecho en la boca.

En el caso de los bebés que muerden estando despiertos, los motivos pueden ser diversos:

– Le están saliendo los dientes

– Están rabiosos, frustrados o enfadados por alguna situación

– Están hiperexcitados y necesitan descargar la sobrecarga

– La mamá está ausente mientras le da el pecho: viendo la TV, hablando por teléfono, etc.

– La mamá está enfadada y el bebé nota la tensión

– El bebé no quiere mamar pero su mami le insiste para que tome pecho (quizás no tiene hambre o está jugando distraído)

Generalmente, detrás de un mordisco de un bebé estando despierto, suele haber un motivo emocional (excepto en la salida de los dientes) y lo mejor para resolver esta situación es encontrar la causa real para poder acompañar al niño y que deje de morder.

Los bebés están en plena etapa «oral» lo que significa que obtienen placer por la boca con la succión pero también sueltan su rabia y su estrés por la boca. Si un bebé está frustrado o rabioso, seguramente morderá para soltar su tensión (por eso hay tantos pequeños que muerden en la guardería).

¿Qué se puede hacer?

Algunas mujeres gritan y separan al bebé del pecho para indicarle que eso no se debe hacer. Lo cierto es que eso, aunque puede ser efectivo, no resuelve el problema de verdad porque no indaga la causa real del mordisco.

Sé que se suele recomendar decir un NO fuerte y rotundo para evitar que el bebé muerda y sé que a veces funciona, pero generalmente el bebé se asusta frente a esa respuesta de su madre y realmente no resuelve el miedo o la rabia que el bebé está padeciendo.

[Tweet «El NO rotundo cuando un bebé muerde tu pecho puede asustar al bebé y hacerle llorar»]

¿Entonces qué hacemos?

– Buscar la causa del mordisco. Cuando hay una buena comunicación entre la mamá y el bebé esto suele ser más fácil. Quizás hemos empezado a trabajar o acaba de nacer su hermanito y nuestro hijo «está enfadado con nosotras».

– Si el mordisco está relacionado con la salida de los dientes no hay que darle importancia porque seguramente no lo volverá a hacer o dejará de hacerlo en unos días.

– Explicarle que nos duele y ofrecerle alternativas para morder: peluches, pelotas blanditas, etc.

– Estar pendiente del bebé mientras le damos el pecho. Dejar la TV y el teléfono para otro momento.

– Hacer un masaje en las mandíbulas del bebé y en las encías (si se deja) antes de mamar.

– Acariciar al bebé y hablarle mientras mama, recordando los momentos en los que era un recién nacido y su ternura nos embargaba.

– Retirar el pecho si notamos que va a morder. A veces si estamos atentas, podemos detectar cuándo va a dar un mordisco y podemos retirar el pecho suavemente con un dedo o bajando su mandíbula.

– Si notamos que muerde en determinadas circunstancias (al despertarse o en una determinada postura) intentar no darle el pecho en esos momentos.

– Dar el pecho en un lugar tranquilo, a ser posible en penumbra para evitar sus distracciones y las nuestras.

Mi experiencia

Mi hija mayor no me mordió nunca pero mi hija pequeña me mordió dos veces en dos momentos distintos. La primera vez fue cuando le estaban saliendo los dientes y me mordió cuando se estaba quedando dormida al pecho, así que se juntaron dos motivos distintos.

La segunda vez fue cuando la empecé a llevar a una escuela infantil que al final no resulto ser lo que yo pensaba. De hecho, la cambiamos de escuela al mes siguiente y dejó de morder.

 

¿Y vosotros qué habéis hecho si vuestro bebé os ha mordido?